Un programa pionero atiende prostitución y adicciones en uno de los barrios más vulnerables
El programa piloto de inclusión social desarrollado en el entorno de Zamoray-Pignatelli ha demostrado que una intervención coordinada puede llegar a personas con una vulnerabilidad extrema a las que hasta ahora apenas alcanzaban los recursos públicos. En solo unos meses, el proyecto ha permitido atender a más de 120 personas y abrir vías reales de acompañamiento social, educativo y laboral en uno de los barrios con mayores dificultades de Zaragoza.
La intervención, impulsada por el Ayuntamiento de Zaragoza en los últimos meses de 2025, ha abordado ámbitos clave como la atención a mujeres en contextos de prostitución y posibles víctimas de trata, las adicciones, la inclusión sociolaboral y el trabajo con población gitana y familias del entorno. La consejera de Políticas Sociales, Marian Orós, ha subrayado que el principal valor del programa no reside solo en las cifras, sino en haber dado una respuesta integral y ajustada a realidades de alta complejidad.
ATENCIONES
Los datos reflejan el alcance del proyecto: Cáritas Fogaral ha atendido a 36 mujeres y a 16 hijos e hijas, la mayoría menores de edad; el Centro de Solidaridad ha trabajado con personas con problemas de adicciones derivándolas a recursos formativos y laborales; la Fundación Federico Ozanam ha acompañado a 25 personas en itinerarios de inserción, logrando incorporaciones al empleo; y la Fundación Secretariado Gitano ha atendido a 47 personas, reforzando la convivencia y el uso de espacios comunitarios.
Orós ha destacado como uno de los principales logros la coordinación entre entidades sociales y servicios municipales, una fórmula que ha permitido actuar con mayor eficacia en un entorno especialmente afectado por la exclusión social. La evaluación municipal concluye que esta experiencia piloto debe tener continuidad y ampliarse en el tiempo como herramienta clave para mejorar la calidad de vida y la cohesión social en Zamoray-Pignatelli.