Los primeros cambios previos a las obras de la avenida de Valencia ya están dejando despistes entre algunos conductores, que circulan por la zona guiados por la costumbre más que por la nueva ordenación del tráfico. Pese a que la actuación está correctamente señalizada desde hace días, la inversión del sentido de circulación en la calle Obispo Covarrubias y la reorganización de carriles han provocado confusiones puntuales, sobre todo en horas punta, cuando algunos vehículos han tenido que rectificar su marcha al advertir las nuevas indicaciones.
Estos ajustes forman parte de los trabajos preparatorios que el Ayuntamiento de Zaragoza viene ejecutando desde el pasado 5 de enero, con la señalización progresiva de los espacios de estacionamiento que se suprimen y la adecuación del tramo de Franco y López comprendido entre Obispo Tajón y Obispo Covarrubias para habilitar tres carriles de circulación. Además, se han reservado zonas en la avenida de Valencia, entre los números 1 y 7, para el acopio de material de obra, lo que ha implicado también la ocupación parcial de la acera impar de la calle Bretón, entre José Serrano y la propia avenida.
Las modificaciones están debidamente anunciadas mediante señalización vertical y horizontal. Se trata de cambios temporales y necesarios para facilitar el inicio de las obras, que comenzarán oficialmente este lunes.