Fue el pasado mes de mayo cuando el pleno de Zaragoza acordó empezar a trabajar en una nueva Ordenanza Cívica y de Convivencia Ciudadana que unifique y actualice normativas existentes, especialmente en materia de limpieza viaria, parques y uso del espacio público. Ahora, apenas unos meses después, ya se ha constituido un grupo de trabajo en el que estarán presentes todas las áreas del Ayuntamiento de Zaragoza con el objetivo de elaborar el nuevo texto. En él podrían entrar a regularse, entre otros, la convivencia con las personas sin hogar o el trabajo sexual en la calle.
El área de Presidencia y Seguridad Ciudadana será la encargada de coordinar el grupo de trabajo. Así, el objetivo es poder trabajar de la mano de asociaciones, colectivos y ciudadanía en general. De hecho, tal y como ha explicado la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, se llevará a cabo un proceso de consulta pública con un cuestionario online para ver qué temas son los que más preocupan entre los vecinos de la capital aragonesa.
"Creo que hoy damos un gran paso para que a lo largo del año 2026, si es posible en el último trimestre o antes, podamos tener esta ordenanza en vigor y así seguir avanzando en que Zaragoza sea ese lugar en el que merece la pena vivir porque es una de las ciudades con mayor calidad de vida y más seguridad", ha afirmado Chueca.
La idea es elaborar una ordenanza moderna, coherente y eficaz teniendo en cuenta las experiencias de otras ciudades y las recomendaciones de la Federación Española de Municipios y Provincias. Así, como ejemplo, Palma y Alicante aprobaron recientemente textos similares.
UNIFICACIÓN DE ORDENANZAS Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA
El trabajo en la capital aragonesa, en cualquier caso, no parte desde cero. Tal y como ha apuntado la alcaldesa de la ciudad, se van a revisar todas las ordenanzas que siguen vigentes, tanto antiguas como recientes. Con ello, "se van a actualizar aquellos aspectos que no están suficiente legislados" y que "son vacíos que han ido quedando desfasados en las distintas ordenanzas sectoriales".
"No partimos de cero, pero queremos ir más allá. Esta ordenanza no pretende prohibir, sino ordenar, prevenir conflictos, aumentar la seguridad, conservar el patrimonio y los espacios comunes, y fomentar el civismo", ha insistido Chueca.
En este sentido, la edil ha reconocido que algunas de las conductas que podrían entrar en la nueva Ordenanza Cívica serían, por ejemplo, las mascotas. "Tenemos que analizar si están suficientemente reguladas en la Ordenanza de Limpieza y en la Ordenanza de Tenencia de Animales o requiere una actualización", ha dicho. También la convivencia con las personas sin hogar o los trabajos sexuales en la calle, temas que actualmente no están regulados.
Una vez finalice la fase técnica y jurídica del trabajo, el Ayuntamiento de Zaragoza abrirá un proceso participativo para que la ciudadanía pueda implicarse directamente en el diseño de la nueva norma. "El civismo es una responsabilidad compartida. Queremos escuchar a los vecinos, entidades y colectivos. El respeto y el cuidado del espacio público debe ser un compromiso colectivo", ha añadido.
VOX PIDE REGULAR LA VENTA AMBULANTE Y EL TOP MANTA, ENTRE OTROS
Precisamente, el grupo municipal de Vox ha valorado positivamente la constitución del grupo de trabajo para desarrollar una Ordenanza Cívica en Zaragoza y han recordado que fue propuesta que impulsó su formación mediante una moción aprobada el pasado 29 de mayo con el respaldo del Partido Popular y el rechazo de PSOE y Zaragoza en Común. Su portavoz, Julio Calvo, ha celebrado que el gobierno municipal atienda sus propuestas: “Siempre que nos hacen caso, les va bien”, ha afirmado, destacando que no siempre se cumplen las mociones aprobadas en Pleno.
Vox recuerda que el origen de esta iniciativa es suyo y plantea que la nueva normativa incluya cuestiones como el botellón, la acumulación de basuras, el ejercicio de la prostitución en la vía pública y la presencia de mascotas. Asimismo, propondrán que la Ordenanza Cívica incluya la regulación de la venta ambulante y el top manta, especialmente visible en calles céntricas. En su opinión, estos comportamientos afectan a la convivencia vecinal y deben ser regulados en una ordenanza que simplifique la normativa y contemple conductas susceptibles de sanción desde una perspectiva de convivencia cívica.



