Los parques, cerrados de nuevo: el viento obliga a reactivar este miércoles el Plan Municipal de Emergencias en Zaragoza
La capital aragonesa cumplirá su quinto día consecutivo en alerta amarilla por las fuertes rachas de viento. Este miércoles, el cierzo seguirá soplando con fuerza durante toda la jornada, por lo que el Ayuntamiento de Zaragoza reactivará el Plan Municipal de Emergencias (PMUZ), en concreto entre las 11.00 y 20.00 horas, si bien podría modularse en función de la evolución.
Al igual que estos días atrás, la concejal de Bomberos y Protección Civil, Ruth Bravo, pide a la población extremar la precaución durante toda la jornada, especialmente en ese tramo horario. Cabe recordar que el PMUZ contempla activar el nivel amarillo cuando las rachas de viento se sitúan entre 70 y 90 kms/ hora, un umbral que se ha superado en algún momento todos los días desde el pasado sábado.
Este martes el viento ha soplado con fuerza desde primera hora de la mañana, por lo que el plan ha sido activado a las 8.00 horas con la previsión de mantenerlo hasta la 19.00 horas. De momento, los Bomberos de Zaragoza han atendido las llamadas y servicios recibidos, que aunque no han colapsado el servicio, no han cesado de producirse durante toda la mañana. La mayoría de incidencias han sido desprendimientos de vallas y chapas, caída de ramas y árboles o inspección de fachadas.
CIERRE DE PARQUES
Como medida preventiva, durante el horario de activación del plan, se cierran al tránsito los parques de la ciudad, que quedarán señalizados y supervisados por dotaciones de Policía Local y Voluntarios de Protección Civil, entre ellos el Parque Grande José Antonio Labordeta, el Tío Jorge, Torre Ramona y Castillo Palomar. Además, los servicios municipales implicados estarán activados para atender las posibles incidencias.
Desde el Ayuntamiento, se recomienda a los ciudadanos no acercarse a zonas con densidad de arbolado; cerrar y asegurar puertas, ventanas, balcones y toldos; y retirar las macetas, jaulas y otros objetos que puedan estar en los balcones o terrazas para evitar su rotura y caída a la calle. En la calle, se aconseja no caminar bajo andamios ni refugiarse en árboles o muros, así como evitar zonas con escombros o posibles desprendimientos y, en el coche, reducir la velocidad y sujetar bien el volante en zonas expuestas.