Zaragoza.- A falta de más de un año de la inauguración de Expo Zaragoza 2008, los países participantes de la muestra comienzan a presentar los contenidos de sus pabellones. Ayer fue el turno de Bélgica que a través de su embajador en España, Claude Rijmenans; el comisario belga de Expo Zaragoza 2008, Alfons Boesmans, y los diseñadores de la sociedad temporal “L’Escaut”, Eloisa Astrudillo y 0liver Bastin; presentaron su proyecto en la Fundación Carlos de Amberes de Madrid.
El pabellón belga, que tiene una superficie de 964 metros cuadrados, buscará acercar el paisaje de su país a los visitantes de la Expo. Por ello, en su interior, una superficie inclinada de turba se extenderá a lo largo de todo el pabellón; y en la parte superior, una capa de nubes en continua transformación reconstruirá el ciclo de las precipitaciones de todo el año en un solo día. A los lados de este espacio, una serie de fotografías de 8 metros de altura y 25 metros de longitud, acercarán la realidad del paisaje belga al público asistente.
La obra del artista belga y embajador de la Unesco, Jan Fabre, tendrá también un hueco importante en este pabellón. Sus obras “Los siete baños de bronce” y “Esculturas de las Lágrimas” representarán la tensa relación entre el agua, el ser humano y la sociedad. Asimismo, el pabellón contará con un espacio reservado para los niños, un centro de negocios, una tienda con productos belgas y un café-restaurante.