OSTA solicita al Gobierno que solucione "cuanto antes" los problemas de tráfico de la N-II y la N-232
Zaragoza.- La Organización Sindical de Trabajadores de Aragón (OSTA) ha solicitado a los políticos aragoneses que "sean rápidos y hallen cuanto antes una solución a la continua sangría humana que suponen los tramos que transcurren por nuestra Comunidad de la N-II, que une Madrid con Barcelona, y la N-232, que une la provincia de Burgos con Vinaroz".
OSTA ha manifestado que existe un "agravio comparativo que supone que tanto Cataluña como Navarra tengan sus recorridos desdoblados mientras que en Aragón nunca hay dinero ni voluntad para llevar a cabo estas obras". La organización ha destacado que "son miles los usuarios, tanto habitantes de las localidades vecinas como trabajadores, que tienen que trasladarse diariamente por caminos verdaderamente envenenados".
Desde el sindicato han explicado que Zaragoza cuenta con una situación geográfica privilegiada, pero que "paradójicamente no goza de unas buenas vías de comunicación, ni una red de carreteras segura ni una salida ferroviaria a Europa". "Nuestra ciudad juega con desventaja respecto a otras urbes mejor comunicadas demostrando así la falta de decisión necesaria de nuestros gestores para exigir a Madrid que, hasta que se hagan las obras de desdoblamiento, se liberalicen los peajes de las autopistas que servirían de alternativas a dichas carreteras, con la consiguiente colaboración del Ministerio de Fomento", afirman fuentes de la organización sindical.
El consejero de Obras Públicas de la DGA, Alfonso Vicente, ha afirmado que mantendrá una nueva reunión con la concesionaria de la AP-68 para negociar su liberalización, mientras que un portavoz de la AP-2 dice que "nadie, desde el Gobierno de Aragón ni desde Madrid, se ha dirigido a su empresa para negociar nada, algo muy descorazonador", comentan desde OSTA.
En La Rioja, problemas similares han sido resueltos por los usuarios utilizando tarjetas de telepeaje, con las que ciertos tramos de autopista quedan exentos de pago por convenio entre la empresa concesionaria y la administración autonómica. En este sentido, OSTA se pregunta si es "tan difícil en Aragón resolver ese mismo problema".
"Ésta es una solución coyuntural, pero la verdadera solución estructural sería que el Ministerio de Fomento encomendase la gestión de las obras públicas al Gobierno de Aragón, posibilidad que recoge nuestro Estatuto de Autonomía, lo que garantizaría su ejecución", concluyen.