Operativo en el Huerva: el Ayuntamiento de Zaragoza pide a personas sin hogar abandonar la ribera por precaución

Bomberos y Policía Local revisan el cauce del río Huerva tras activarse el aviso amarillo por crecida mientras el Ayuntamiento de Zaragoza ofrece a las personas sin techo trasladarse al albergue municipal

La crecida del río Huerva a su paso por Zaragoza ha llevado este sábado al Ayuntamiento a intensificar la vigilancia en sus márgenes y a pedir a las personas que pernoctan en la ribera que abandonen la zona por precaución. Con el aviso amarillo activado y el Plan de Emergencia Municipal de Protección Civil (PEMUZ) en fase de alerta, los servicios municipales han recorrido el cauce para advertir del riesgo que puede suponer el aumento del caudal, que previsiblemente durará de dos a tres días más.

La concejal delegada de Bomberos y Protección Civil, Ruth Bravo, ha comparecido junto a la desembocadura del Huerva en el Ebro, donde efectivos del servicio municipal realizaban maniobras preventivas con lanchas y motos acuáticas revisando distintos puntos del cauce. El objetivo de estas labores es comprobar el estado de las orillas y localizar posibles situaciones de riesgo, especialmente en zonas donde suelen instalarse personas sin hogar.

Según ha explicado la edil, durante las inspecciones se ha localizado a cinco o seis personas que permanecían en la ribera, a quienes se les ha informado de la situación y se les ha recomendado abandonar el lugar. “Se les ha solicitado que se fueran al albergue para poder pasar allí la noche o varias noches”, ha señalado Bravo, recordando que las previsiones apuntan a que el dispositivo municipal podría mantenerse activo durante al menos dos o tres días.

Los servicios sociales del Ayuntamiento han ofrecido a estas personas la posibilidad de trasladarse al Albergue Municipal, aunque la concejal ha subrayado que se trata de una decisión voluntaria. “Nosotros damos la información y ofrecemos un lugar donde poder dormir, pero la decisión final depende de cada individuo”, ha indicado. En uno de los casos, una de las personas que se encontraba en la zona recogía sus pertenencias para marcharse tras recibir el aviso, explicando que dispone de otro lugar donde pasar la noche y que llevaba aproximadamente una semana acudiendo a ese entorno del río.

Durante toda la jornada, Bomberos, Policía Local, servicios de infraestructuras, infraestructura verde y personal de servicios sociales han trabajado coordinadamente desde la madrugada para monitorizar la evolución del caudal del Huerva, en contacto permanente con el 112 y con la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). Aunque es cierto que el caudal no ha alcanzado los niveles más altos que se temían a primera hora de la mañana, Bravo ha advertido de que el río sigue experimentando un aumento constante y que la previsión, en comparación con el Ebro, no da resultados tan precisos.

Por el momento, el Ayuntamiento ha confirmado que no se han registrado daños ni incidencias en infraestructuras ni en las obras de reacondicionamiento que se están desarrollando en el entorno del Huerva dentro del proyecto municipal de renaturalización del río. Las contratas y maquinaria que trabajan en la zona han sido avisadas para adoptar medidas preventivas, aunque, según el consistorio, no se ha detectado ninguna afección en los trabajos.

El operativo continuará durante las próximas horas con vigilancia reforzada en las riberas y controles periódicos del caudal al menos durante dos días, mientras el Ayuntamiento mantiene la recomendación a la ciudadanía de no acercarse a las orillas del Huerva y seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia.