Ocho grúas y 300 operarios levantarán el nuevo Gol Sur y tirarán las torres del Ibercaja Romareda

La maquinaria trabaja sin descanso sobre el terreno en las demoliciones de La Romareda | Foto: Pilar Álvarez
La grada Gol Sur volverá a levantarse a partir del mes de agosto

Un año. Ese es el tiempo exacto que ha pasado desde que la afición zaragocista miraba con tanta nostalgia como esperanza el inicio de las obras de demolición de La Romareda tal y como se le había conocido hasta ahora. Un hito lleno de emoción, especialmente con el adiós a la grada Gol Sur, que más pronto que tarde volverá a levantarse en el ya denominado estadio Ibercaja Romareda.

"Un año después estamos aquí con los deberes hechos y con todo lo que nos habíamos propuesto hace un año conseguido. Incluso, con el campo modular finalizado, siendo ejemplo para otros equipos y ciudades, y con las obras empezando en la fase en la que tenían que estar. Ni más ni menos", ha afirmado con orgullo la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, en una visita a las obras del campo.

En concreto, en estos momentos 60 operarios y una grúa de grandes dimensiones, además de otro tipo de maquinaria, trabajan sobre el terreno llevando a cabo la demolición del graderío más cercano al césped y el desmontaje de la cubierta de amianto que comenzó ya la semana pasada con todos los requisitos de seguridad acordes a este material tan delicado.

Se está trabajando en las zonas de graderío más próximas al césped | Foto: Pilar Álvarez

"La semana que viene se dará por comenzada la demolición de la estructura y en agosto se iniciará la construcción de Gol Sur en altura, al mismo tiempo que el resto del campo es demolido. De agosto hasta octubre se seguirá con los movimientos de tierra y se finalizarán las demoliciones", ha concretado Chueca. A esto, se sumará otro hito: la demolición de las torres, dada su altura y dificultad. De hecho, está previsto que en las labores más complicadas el número de trabajadores se amplíe hasta los 300 y las grúas a ocho.

Y es que esta obra, se ha referido Chueca, simboliza una nueva etapa de la ciudad de Zaragoza. "Este proyecto no solamente es un estadio de fútbol, es mucho más. Es un estadio donde vamos a poder tener grandes conciertos y un centro de espacio para encuentros empresariales y sociales y, en definitiva, un nuevo epicentro para la ciudad cuando la obra está finalizada", ha incidido.

LOS VIDEOMARCADORES SALDRÁN A LICITACIÓN CON UN NUEVO CONTRATO

Pese a que el groso de la obra puede apreciarse tras apenas cruzar la valla que delimita ahora mismo las obras en el entorno del Hospital Universitario Miguel Servet, lo cierto es que hay otros detalles que todavía están por concretar. Es el caso de elementos como los focos, los videomarcadores o los asientos.

Estos, ha explicado Chueca, se concretarán cuando salgan adelante las licitaciones de la parte técnica. Irán incluidos dentro de uno de los tres contratos complementarios contemplados en el estadio Ibercaja Romareda, en este caso el tecnológico. De cualquier forma, ha dicho Chueca, "estará a la altura del estadio que se está construyendo".