Ocho carriles bici de Zaragoza se arreglarán a partir de febrero: esta es su ubicación
La capital aragonesa pondrá en marcha en un plazo de un mes plan de choque para reparar y mejorar varios tramos de su red de carriles bici, los más deteriorados por el uso continuado. El Ayuntamiento de Zaragoza ha adjudicado un nuevo contrato de mantenimiento por 960.000 euros y cuatro años de duración que permitirá actuar de forma intensiva en distintos puntos de la ciudad desde el primer mes de vigencia.
La consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, ha explicado que el objetivo es "garantizar el correcto estado de todas las infraestructuras ciclables en toda la ciudad", gracias a un trabajo previo de inspecciones y diagnósticos realizados por el Servicio de Movilidad. Ese análisis ha permitido identificar las zonas que presentan un mayor desgaste y que serán las primeras en beneficiarse de las obras.
El plan de choque arrancará en ocho grandes ejes de la red ciclista. Los primeros trabajos se realizarán en distintos tramos de Ibón de Plan y de la avenida de Ranillas. A ellos se sumarán reparaciones concretas en puntos localizados de la avenida de la Academia General Militar, San Juan de la Peña, Marqués de la Cadena, Paseo de la Ribera, Paseo Echegaray y Caballero o Duquesa Villahermosa, que el Ayuntamiento considera los enclaves más urgentes.
Además de las obras de reparación, el contrato incluye la renovación de la pintura y la señalización horizontal del carril bici. En esta fase se actuará en Ronda Hispanidad, en el tramo comprendido entre el puente Jiménez Abad y la avenida de Cataluña, así como en el Paseo de la Ribera, el puente del Azud del río Ebro, Ramón Sainz de Varanda, Luciano Gracia, el Puente del Pilar, Gertrudis Gómez de Avellaneda y María Zambrano.
CONDICIONES DEL NUEVO CONTRATO DE CARRILES BICI
La empresa Construcciones Iberco SAU ha sido la adjudicataria del contrato, tras presentar una oferta con una baja del 20,27% sobre el presupuesto base. Esto permitirá, según el Ayuntamiento de Zaragoza, realizar un mayor número de actuaciones con los mismos 960.000 euros previstos inicialmente. De manera paralela, se mantendrán las inspecciones continuas para detectar baches, separadores rotos, raíces de arbolado u otros elementos que puedan afectar a la seguridad de los ciclistas.
Gaudes ha subrayado que este nuevo contrato supone una mejora respecto al anterior porque permite actuar "de manera más concentrada e intensiva" gracias a un diagnóstico completo de la red, sin dejar de atender los daños puntuales que puedan surgir durante el año.
El contrato de mantenimiento tendrá una vigencia de cuatro años, durante los cuales se irán incorporando nuevos tramos a las actuaciones en función de las prioridades que marquen los técnicos municipales. De este modo, el plan de choque inicial será solo el primer paso de una estrategia a largo plazo para mantener en buen estado una infraestructura cada vez más utilizada por los zaragozanos.