El Ayuntamiento de Zaragoza ya ha actuado en más de un centenar de puntos de la red de carriles bici dentro de su plan de choque de mantenimiento y señalización. En los últimos meses se han renovado tramos completos y se han realizado intervenciones puntuales repartidas por toda la ciudad con el objetivo de reforzar la seguridad vial.
Este plan, impulsado por el Servicio de Diseño y Explotación de la Movilidad, se puso en marcha el pasado mes de enero con el objetivo de mejorar la conservación de la red ciclista y corregir deficiencias que puedan afectar a la seguridad. El contrato, adjudicado a la empresa Construcciones Iberco, cuenta con un presupuesto de 900.000 euros. Las actuaciones incluyen desde la reparación de tramos deteriorados hasta la mejora de la señalización y el repintado de marcas viales. Algunos de los carriles mejorados son el de Paseo Echegaray y Caballero y Avenida Ranillas.
De forma paralela, el Ayuntamiento mantiene inspecciones constantes para detectar incidencias como baches, deterioro del firme o problemas derivados del arbolado. Además, se analizan puntos conflictivos y que estén en mal estado para introducir pequeñas modificaciones que mejoren la seguridad, como por ejemplo en Avenida Casablanca, que se va a renovar en esta primavera.
LÍNEAS DE ACTUACIÓN
En los últimos meses se ha trabajado en vías como el paseo Tierno Galván o la avenida de los Pirineos. Zaragoza cuenta actualmente con 162 kilómetros de carriles bici y continúa ampliando su red en el marco de proyectos de renovación urbana y movilidad sostenible.
La ciudad ha sido reconocida además como una de las 100 mejores del mundo para circular en bicicleta, según el índice internacional Copenhagenize. Todo ello, en un momento dónde la capital aragonesa apuesta por la movilidad en bici con más de 25.000 usuarios diarios y cerca de 40.000 registrados, según los últimos datos del consistorio.

