El nuevo sistema de riego por goteo de Aniñón permite ahorrar hasta un 70% de agua
Zaragoza.- Aniñón ha puesto en uso de manera completa un nuevo sistema de riego por goteo dirigido por telecontrol en el que lleva trabajando desde hace diez años. Los primeros resultados son muy satisfactorios ya que ha permitido ahorrar entre un 60 y un 70% de agua. “La superficie de riego no ha cambiado en cinco años y entonces, a estas alturas de verano, ya habíamos agotado el agua y éste nos va a quedar el embalse prácticamente lleno de un año para otro”, ha ilustrado el alcalde aniñonense, José Manuel Sebastián. La localidad toma agua del embalse de la Sierra Virgen y de las nuevas balsas de Malpelo y del Niño Jesús.
Este proyecto de modernización de regadío se remonta diez años atrás cuando cambió el tipo de cultivos. Se pasó de productos poco exigentes en agua como viña u olivar a otros que requieren más esfuerzos, principalmente cerezas y frutas de verano. El punto de inflexión que animó al Consistorio a emprender esta aventura fue la entubación de 20 kilómetros de las acequias de la red. Se evitaron filtraciones y supuso un ahorro de agua de hasta el 50%.
La modernización afecta a una parte de los regadíos del municipio que ocupan 600 hectáreas de 800 parcelas diferentes y beneficia a más de 600 usuarios. A cada parcela se le garantizan tres horas de agua diaria los 365 días del año. El presupuesto inicial del proyecto ascendía a cuatro millones de euros, aunque finalmente se ha situado en los seis millones. “Algunos imprevistos, el aumento de la zona de regadío y mejoras en el sistema explican la diferencia”, ha detallado Sebastián.
Este nuevo sistema está levantando el interés de otras comunidades de regantes tanto de Aragón como del resto de España, “sobre todo por el telecontrol”, asegura el concejal de Agricultura, Francisco Ponce. Este sistema permite gestionar a través de radio el programa de riego mediante un ordenador central. Este modelo permite el intercambio de información instantáneo para adaptar la cantidad de agua a las necesidades. Además, reparte el riego entre todas las parcelas implicadas a lo largo de las 24 horas del día dejando tres de reposo a los equipos.
Por ahora, el nuevo sistema de regadío afecta a sólo a 600 hectáreas de las más de 800 de regadío que tiene la localidad. “Ahora estamos pensando en ampliarlo al resto, que son las que cogen agua del río pequeño del pueblo”, ha anunciado Sebastián.