La capital aragonesa suma un nuevo tramo a su red ciclista. Desde este martes, los vecinos pueden circular por el carril bici de La Almozara, una vía bidireccional de 1,4 kilómetros que une la plaza Europa con la avenida de Navarra atravesando Pablo Gargallo, Puerta Sancho y Fray José Casanova. La infraestructura, financiada con 440.646 euros procedentes de fondos europeos y coordinada por el Consorcio de Transportes del Área de Zaragoza (CTAZ), completa un eje clave entre La Almozara y Delicias.
"Es un carril que nos va a permitir que sea seguro. Además, está separado de la circulación rodada mediante unas almohadillas blancas y negras. E, incluso, en el tramo de la avenida Pablo Gargallo tiene un espacio peatonal para mejorar la separación con los coches para mejorar tanto la seguridad de los ciclistas como de las personas", ha destacado la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, en su apertura.
Aunque la longitud es de 1,4 kilómetros, su impacto es mayor: enlaza con la red ciclista de la margen izquieda mediante el puente de La Almozara, con las riberas del Ebro y con el carril bici de paseo María Agustín. A través de la avenida Navarra y Ciudad de Soria, facilita además la conexión directa con Delicias.
"Este tipo de infraestructuras lo que nos van a permitir es seguir avanzando en el objetivo de que la ciudad de Zaragoza y su área metropolitana sean climáticamente neutras en un futuro muy cercano", ha dicho el director general de Transportes, David Sánchez. Este ha animado a su vez a los vecinos de La Almozara a que "hagan un uso efectivo y prudente de esta instalación y que la disfruten".
MÁS DE 160 KILÓMETROS DE CARRILES BICI
El carril bici de La Almozara se suma a las actuaciones realizadas en Pedro III, Fray José Casanova, Pablo Picasso o la calle Puebla de Híjar, todas financiadas con fondos NextGeneration. También está en marcha la conexión ciclista Zaragoza–Utebo, en Miralbueno, y un plan de mantenimiento de la red, con un contrato de casi un millón de euros para garantizar el buen estado de los casi 160 kilómetros de carriles bici y 60 kilómetros de ciclocarriles existentes en la ciudad.
El estreno de esta nueva vía coincide además con el auge del servicio Bizi, que desde julio funciona al completo y ya supera los 27.000 usos diarios, con picos de más de 31.500. Un contexto que refuerza el objetivo municipal: impulsar la bicicleta como alternativa de movilidad y avanzar hacia una Zaragoza climáticamente neutra en 2030.

