El Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza ha vivido este jueves una situación inédita en los últimos tiempos, pero que podría ser habitual a partir de ahora. Un empate a 15 votos que ha obligado a la alcaldesa, Natalia Chueca, a ejercer su voto de calidad para decidir el resultado de una votación. La escena, poco habitual hasta ahora, ha estado marcada por el papel clave de la nueva concejal no adscrita, Marisa Gaspar.
Gaspar, que estuvo en las listas de Vox de las elecciones municipales de 2023 y que ahora está fuera de la formación, ha optado por la abstención en el debate, provocando que los votos de PSOE, Zaragoza en Común y Vox sumaran 15, los mismos que el Partido Popular, que ha votado en contra. Este empate, el primero desde que la edil recogiera su acta el pasado lunes y participara en su primer pleno, abre la puerta a que situaciones similares puedan repetirse en futuras sesiones.
La decisión final ha recaído en el voto de calidad de la alcaldesa, Natalia Chueca, que ha inclinado la balanza hacia el rechazo de la moción socialista. El resultado ha evidenciado la nueva aritmética del pleno municipal y el peso que puede adquirir la concejal no adscrita en votaciones ajustadas.
UNA MOCIÓN EN DEFENSA DEL PATRIMONIO
La iniciativa presentada por el PSOE Zaragoza planteaba la elaboración, en un plazo máximo de tres meses, de un Plan Director del patrimonio de la ciudad que incluyera un diagnóstico del estado de conservación de los edificios históricos y sus posibilidades de reutilización, contando además con la participación de expertos y catedráticos en la materia.
El texto incorporaba aportaciones de Zaragoza en Común, como la creación de un grupo de trabajo específico dentro del Consejo Sectorial de Urbanismo, el refuerzo de recursos municipales y la colaboración con el Gobierno de Aragón. También proponía revisar y actualizar el catálogo de edificios de interés histórico-artístico y ampliar la protección a otros ámbitos como comercios tradicionales, zonas arqueológicas o parques y jardines.
En este sentido, la concejal socialista Eva Cerdán ha defendido que este "no es un tema ideológico, sino de patrimonio y de ciudad", criticando además la apuesta del gobierno de Chueca por "eventos efímeros y de postín". En respuesta, la alcaldesa ha acusado al PSOE de faltar a la verdad en sus críticas y asegurando que "se les llena la boca de falsedades", sosteniendo que sus intervenciones en la ciudad están siendo buenas en esta materia.

