El movimiento feminista recuerda a Silvia: "Era vecina y la asesinaron a tiros en la puerta de casa"
Una nueva concentración en este fin de semana ha llegado este domingo a la plaza de España de Zaragoza, convocadas por la Coordinadora de Organizaciones Feministas, para mostrar su repulsa por el asesinato machista ocurrido este sábado en el barrio de Las Fuentes. La víctima, Silvia, fue asesinada a tiros por su expareja en la puerta de su domicilio, un crimen que ha vuelto a sacudir a la ciudad.
Durante la concentración, el movimiento feminista ha querido poner nombre y rostro a la víctima, recordándola como "una vecina" cuya vida fue arrebatada en plena calle. El acto ha estado marcado por la rabia y la denuncia, pero también por la reivindicación colectiva frente a lo que consideran una violencia estructural que sigue presente en la sociedad.
Desde la Coordinadora se ha insistido en que no se trata de un caso aislado, sino de un nuevo episodio de violencia machista. Con este crimen, ya son 14 las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que va de año en España, una cifra que, según denuncian, evidencia que "no mejora nada" y que sigue siendo "una sangría horrorosa".
"BASTA YA DE VIOLENCIA MACHISTA"
La portavoz de la Coordinadora, Adela Fuyola, ha lanzado un mensaje contundente durante la protesta: "Ya basta". Además, ha criticado que estos crímenes sigan produciéndose y ha lamentado que, en este caso, el agresor no acabara con su vida antes de asesinar a su expareja. "Podía haber empezado por suicidarse y haber dejado vivir a su expareja", ha afirmado.
Fuyola también ha cuestionado la eficacia de los mecanismos de protección actuales, señalando que las órdenes de alejamiento "no sirven" si no se cumplen y que el sistema de seguimiento presenta fallos. En este sentido, ha reclamado cambios estructurales y mayor implicación institucional para erradicar la violencia machista en todos los ámbitos.
El acto ha concluido con la lectura de un manifiesto en el que se ha denunciado que estos crímenes no son hechos aislados, sino consecuencia de una violencia estructural. "No queremos minutos de silencio, queremos vidas", han proclamado, antes de corear consignas en defensa de una sociedad libre de violencia machista y exigir más recursos, educación feminista y un compromiso político real para frenar esta lacra.