Miralbueno transformará este suelo industrial en residencial para construir 63 pisos junto al Corredor Verde
El Ayuntamiento de Zaragoza ha aprobado de manera inicial una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que permitirá reconvertir 8.503 metros cuadrados de suelo industria de Miralbueno en una zona residencial. Este cambio urbanístico eliminará una barrera en la integración de la zona con el Corredor Verde y permitirá la construcción de 63 viviendas, 13 de ellas de protección oficial (VPO), además de habilitar espacios verdes, un área de equipamiento y un vial de tráfico restringido.
La modificación propuesta, respaldada por el 67,75% de los propietarios del suelo, retoma un planteamiento inicial de 1999 que ya sugería el uso residencial en esta área. La ordenación actual contempla una densidad de 75 viviendas por hectárea, con edificaciones de cuatro plantas (bajo más tres). Además, se destinará el 18,84% del suelo a zonas verdes (1.588,92 metros cuadrados), el 12,01% a equipamientos (1.012,47 metros cuadrados) y el 19,15% a sistema viario (1.615,02 metros cuadrados).
El proyecto incluye la creación de un vial interno de tráfico restringido que conectará las diferentes áreas, así como la reserva de 10% de la superficie edificable (716,85 m²) para usos terciarios. La distribución prevé dos bloques lineales de viviendas paralelos al Camino del Pilón, una parcela de equipamiento público en la calle Alberto Mustienes y una zona verde junto al Corredor Verde, en la calle Marqués de San Felices.
Esta integración ya se expuso inicialmente en mayo de 1999, cuando se clasificaba esta área como suelo urbano no consolidado de categoría G, es decir, como zona de uso dominante residencial pendiente de gestión, con la ordenación detallada contenida en el propio plan general.
Sin embargo, los propietarios del área interpusieron ocho alegaciones de idéntico contenido solicitando la sustitución del uso residencial previsto por el uso industrial existente, para poder seguir con la actividad de sus respectivos negocios en el lugar donde se encontraban instalados.
Estas alegaciones fueron estimadas y consecuentemente, el plan general vigente clasificó estos terrenos como suelo urbano no consolidado, situados en un área de edificación destinada a usos productivos, sector H-56-13.
Sería ya en 2006 cuando los propietarios del sector solicitaron la tramitación de una modificación para el cambio a residencial, mediante la ordenación de una nueva zona G. Si bien en 2012 el Consejo de Gerencia se mostró favorable a la solicitud de modificación y la Comisión de Urbanismo la aprobó inicialmente, los dueños no prosiguieron con el procedimiento, por lo que ante su inactividad el Pleno del Ayuntamiento lo paralizó en mayo de 2013.