Mali, el país de las ciudades de barro

El pabellón de la República de Mali se encuentra integrado en el espacio de África Subsahariana en la Expo y destaca por su excelente artesanía en madera y bronce. Aunque pequeño en tamaño, resulta grande en contenido, pues nos enseña las ‘Ciudades de barro’, máximo exponente de la arquitectura de adobe del país.

Zaragoza.- Las hay grandes y pequeñas, alargadas y chaparras, pero todas están hechas de madera y bronce. Nos referimos a las excelentes piezas de artesanía que pueden contemplarse en el Pabellón de Mali en la Exposición Internacional de Zaragoza 2008, incluido en el espacio de África Subsahariana en la muestra.

La República de Mali es conocida por su gran arquitectura de adobe, basada en el material del barro proveniente de los ríos. Un material extremo y duradero que ofrece grandes ventajas en los climas cálidos y secos. Los edificios se mantienen frescos durante el calor y cálidos en las noches frías.

Además, se trata de estructuras ecológicas y sostenibles que han inspirado a grandes arquitectos como Gaudí. Las ciudades de Djenné, Tombuctú o la tumba de Askia en Gao son consideradas por la Unesco Patrimonio de la Humanidad.

Conocer Mali

Mali es un país de África Occidental de 1.240.000 kilómetros cuadardos de extensión. Con trece millones de habitantes, limita con siete países: al norte con Argelia, al este con Níger, al oeste con Mauritania y Senegal, y al sur con Costa de Marfil, Guinea y Burkina Faso. El tercio norte del país forma parte de la región del Sahara y el sur de la zona del Sahel.

La mayor parte de este país africano se compone de llanuras bajas, rotas en ocasiones por colinas rocosas. Los relieves más importantes son los montes de Hombori -que sobrepasan los 1.000 metros de altitud-, al sureste, y los montes Bambouk y Manding, al suroeste. Las cuencas hidrográficas más importantes son las del Senegal y el Níger.