Las obras de la carretera del Aeropuerto han desatado quejas y enfado entre los vecinos de Miralbueno, quienes ven cómo su barrio se ha convertido en una ratonera con pocas salidas. La segunda fase del proyecto para transformar la N-125 en una calle pacificada ya ha comenzado, pero la primera fase, aunque terminada, sigue sin abrirse. Esta situación ha complicado la circulación en la zona, generando atascos y desesperación entre los conductores.
Sobre todo, los atascos se están produciendo estos días al cortarse también la carretera entre la rotonda con el Camino de Bárboles y la N-232. Según ha informado el Ayuntamiento de Zaragoza en su página web estas obras están en marcha desde el 6 de marzo y finalizarán el próximo 24 de marzo. En la misma página explican que se garantiza el acceso y la salida por esta última al Centro Empresarial San Lamberto. La circulación por Ronda Ibón de Plan desde Camino del Pilón únicamente permitirá el acceso a Lagos de Alba, Lagos de Llosas y a la rotonda (para efectuar el cambio de sentido o acceder a San Bartolomé).
Luis Gargallo, presidente de la Asociación Vecinal San Lamberto del Barrio de Miralbueno, explica que ya habían advertido de los problemas que podía generar esta reorganización del tráfico. "Nos prometieron que iban a disuadir a la gente de utilizar el Camino del Pilón, pero al final ha sido todo lo contrario. Todo el tráfico se ha concentrado ahí y los atascos son considerables, sobre todo a ciertas horas del día", señala.
Uno de los principales problemas es que esta vía no está preparada para soportar tanto tráfico. Además, su proximidad a un colegio hace que la situación sea aún más preocupante. "Entre las 14.00 y las 14.30, cuando salen los trabajadores de Plaza, la circulación se vuelve caótica. La solución que proponemos es que se corte provisionalmente la entrada a Miralbueno desde la rotonda de San Andrés, para que los conductores utilicen la nueva vía de Vista Bella en lugar del Camino del Pilón por el tramo del centro educativo", añade Gargallo.
Aunque está a punto de inaugurarse esta primera fase, los plazos apuntan a entre una semana y quince días, el malestar entre los vecinos se ha reflejado en redes sociales. En grupos de Facebook del barrio, algunos residentes han expresado su frustración: "No es normal que, estando terminada la obra, no se pueda utilizar y solo tengamos una salida con los atascos que esto provoca". Otros han llegado a plantear medidas drásticas: "Yo ya he llegado a pensar en quitar las vallas por la noche porque es vergonzoso".
Desde el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible se defienden las obras como una mejora para la movilidad y la seguridad de peatones y ciclistas. Con un presupuesto de tres millones de euros dentro del Plan de Recuperación, la actuación contempla una reducción de la velocidad en la vía, pasando de 50 km/h a 30 km/h, una medida que ha generado críticas en la Asociación Vecinal San Lamberto Barrio de Miralbueno por considerarla excesiva.
Además de la pacificación del tráfico, las obras incluyen la ampliación de aceras, la construcción de un carril bici segregado, la instalación de luminarias LED para mejorar la eficiencia energética y la aplicación de una mezcla fonoabsorbente en la calzada para reducir el ruido. También se incrementarán las zonas verdes y el mobiliario urbano para mejorar la integración de la vía en la ciudad.
Para mantener informados a los vecinos, el Ministerio ha habilitado el correo electrónico humanizacion125@gmail.com, donde los ciudadanos pueden plantear sus dudas sobre el desarrollo de las obras y su impacto en el tráfico.
