Luz verde a los proyectos urbanísticos de los antiguos suelos de Jesús y María, Aceralia e Instalaza

El consistorio desbloquea más de 328.000 metros cuadrados que pasarán de ser espacios sin uso a albergar vivienda, zonas verdes, equipamientos públicos y nuevos viales
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photo_camera Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza. Foto: Toni Galán

El pleno del Ayuntamiento de Zaragoza ha aprobado este martes la puesta en marcha de dos de las mayores operaciones urbanísticas de la ciudad, dando luz verde definitiva a la transformación de los antiguos suelos de Jesús y María y Aceralia e Instalaza. El primero ha contado únicamente con el apoyo de Vox, mientras que los proyectos de Aceralia e Instalaza han contado con los apoyos de PSOE y Vox.

Con la aprobación de estos expedientes, el consistorio desbloquea más de 328.000 metros cuadrados que pasarán de ser espacios sin uso a albergar vivienda, zonas verdes, equipamientos públicos y nuevos viales, en actuaciones que el Gobierno municipal considera estratégicas para cerrar “cicatrices urbanas históricas”. El consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, ha defendido que estas operaciones permiten avanzar en la regeneración urbana de distritos clave como el Centro y El Rabal.

Uno de los puntos más controvertidos ha sido el relativo al antiguo Colegio Jesús y María donde el convenio urbanístico permitirá levantar en torno a 160 viviendas, abrir un gran eje peatonal entre la avenida Goya y Cortes de Aragón y obtener suelos para zonas verdes y un futuro equipamiento municipal.

El portavoz de Zaragoza en Común, Suso Domínguez, ha expresado su rechazo a la operación por tratarse de “urbanismo a la carta”. Considera que esta medida responde a la exigencia de “una constructora privada” de cambiar el suelo educativo para ser residencial para poder “construir viviendas de lujo sin tener en cuenta el interés general de los vecinos de la zona”.

Asimismo, ha criticado que se intente vincular esta actuación a la emergencia habitacional. “Las viviendas de lujo no resuelven el problema de vivienda de la ciudad… la vivienda de protección oficial desaparece de este convenio, que es lo que se necesita”, ha recalcado Domínguez.

Por su parte, la concejal del PSOE, Ros Cihuela, ha insistido en que se trata de “iniciativas privadas y no municipales”, criticando también el cambio de uso en Jesús y María. Para el partido socialista “poco tienen que ver con las necesidades que tienen los vecinos de la zona, cuando ellos pedían equipamiento municipal acabado”. “Lo que queda es una promesa que puede o no puede llegar”, ha advertido Cihuelo.

Frente a estas críticas, Vox ha defendido su apoyo a los tres expedientes como una respuesta necesaria a la situación de la ciudad. Su consejal, Armando Martínez, ha sostenido que las operaciones “significan el desatasco de estas grandes y graves cicatrices que sufre la ciudad” y ayudan en la “grave crisis de vivienda” que vive el país”. En este sentido, ha defendido que “urge favorecer y promocionar que las promotoras puedan acceder a esos suelos y hacer viviendas para que los ciudadanos puedan acceder a un inmueble”.

En Cogullada, los antiguos suelos de Aceralia, paralizados durante 23 años, acogerán 850 viviendas —50 de protección oficial y 77 municipales—, un gran parque central, parcelas para equipamientos públicos, una manzana industrial compatible con el entorno residencial y nuevos viales con cerca de 400 plazas de aparcamiento. En el entorno de Aloy Sala, la salida de Instalaza permitirá construir hasta 150 viviendas, 31 de ellas de titularidad municipal, junto a un equipamiento público de 900 metros cuadrados, amplias zonas verdes, la prolongación de la calle Blanco Cordero y una compensación económica cercana al millón de euros.

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