Zaragoza ha aprobado en el Pleno municipal la modificación de crédito necesaria para licitar la segunda fase de las obras de regeneración del río Huerva, cuyo coste se incrementará en más de siete millones de euros, pasando de los 16,9 presupuestados inicialmente a 24 millones. La decisión ha contado con el respaldo del equipo de gobierno y el voto favorable de Vox, mientras que PSOE y Zaragoza en Común (ZEC) se han abstenido. Esta modificación permite cumplir los plazos marcados por la Unión Europea para acceder a la financiación de fondos europeos.
La oposición municipal ha cargado contra este incremento presupuestario. Elena Tomás, portavoz de ZEC, ha exigido la retirada del expediente, calificando la gestión como improvisada: “Se aprobó sin saber cuánto iba a costar, y ahora hay tala de árboles y quejas vecinales”, ha denunciado. Por su parte, la concejal socialista Marta Aparicio ha señalado que “han conseguido enfadar a los vecinos con un expediente feo y con un sobrecoste que es dinero que no tenemos”, añadiendo que se ha financiado el aumento vendiendo suelos destinados a vivienda asequible en los terrenos de Alumalsa.
Desde Vox, aunque han apoyado la modificación por “responsabilidad”, también se han mostrado críticos. Eva Torres ha cuestionado el fuerte incremento, asegurando que “solo quieren cortar cintas antes de las elecciones” y reclamando mayor planificación y rigor en la gestión. “Se nos presenta mal y con prisas”, ha lamentado.
CHUECA DEFIENDE QUE NO HA HABIDO DESVÍOS
La alcaldesa Natalia Chueca ha defendido la actuación del equipo de gobierno, negando que se trate de un sobrecoste como tal. Según ha explicado, el aumento del presupuesto se debe a que, cuando se realizó la estimación inicial, aún no existía un proyecto ejecutivo, por lo que se trabajó con cifras orientativas. “Estamos ante una obra de dificultad extrema que nunca antes se había llevado a cabo en Zaragoza”, ha afirmado, añadiendo que se han incluido mejoras solicitadas por los vecinos y que el proyecto cumple estrictamente los plazos de los fondos europeos.
Chueca también ha subrayado que no ha habido desvíos sobre adjudicaciones, como ocurre en otros proyectos estatales, y ha pedido a la oposición que no siembre dudas sobre un proyecto “admirado y felicitado por instituciones europeas y autonómicas”. Ha defendido que el proceso seguido es el habitual: una modificación de crédito tras conocer el coste real con el proyecto definitivo, y que se ha logrado atraer financiación adicional del Gobierno de Aragón y de la Fundación Biodiversidad.
La consejera de Hacienda, Blanca Solans, ha respaldado a la alcaldesa y ha recordado que en la primera fase se ha logrado un ahorro del 20% respecto al presupuesto. Ha recalcado que se trata de una obra “de gran importancia para Zaragoza”, que se extenderá hasta 2026 y representa un desafío técnico de primer orden. Ha insistido en que no se ha producido ningún sobrecoste y ha apelado al apoyo conjunto para completar una actuación estratégica para la ciudad.

