La Lonja seguirá sin reforma: el Ayuntamiento de Zaragoza retira su proyecto para evitar crispación
El Ayuntamiento de Zaragoza ha desestimado el proyecto básico de La Lonja, un trabajo elaborado por los arquitectos municipales y la empresa IDOM y que nació por la necesidad de mantenimiento de la instalación, que requiere una mejora de infraestructuras básicas, tal y como han indicado los técnicos.
De esta forma, el Consistorio, por decisión propia, ha solicitado la retirada de ese proyecto básico de la ponencia de la Comisión de Patrimonio de Aragón, así como del orden del día de la citada comisión.
CLIMA DE ENTENDIMIENTO
Fuentes municipales han manifestado que el Ayuntamiento de Zaragoza desea mantener “un clima de entendimiento y no generar crispación” en torno a este espacio histórico del renacimiento aragonés. Este espacio, que lleva más de un siglo acogiendo diferentes muestras artísticas, “va a continuar siendo una sala de exposiciones, la más concurrida de todas las de propiedad municipal, y contando con la firma de artistas de gran prestigio y reconocimiento nacional e internacional”, afirman.
El Gobierno de la Ciudad ha anunciado que seguirá trabajando para que la Unesco otorgue a La Lonja la distinción de Patrimonio de la Humanidad y seguir manteniendo la grandeza y el esplendor de una construcción única en Zaragoza, con un gran valor histórico, patrimonial y sentimental para los ciudadanos.
LA OPOSICIÓN EN BLOQUE RECHAZABA EL PROYECTO PRESENTADO
El proyecto de reforma de La Lonja en Zaragoza, impulsado por el equipo de gobierno municipal, había general un amplio rechazo entre los grupos de la oposición, incluyendo al PSOE, Zaragoza en Común (ZeC) y Vox. Estos partidos criticaron que las modificaciones propuestas y la apertura de un nuevo acceso desde la calle Don Jaime, podrían comprometer la integridad arquitectónica de este edificio renacentista del siglo XVI, declarado Bien de Interés Cultural.
Desde el PSOE, la concejala Eva Cerdán calificó el proyecto como un "ataque al patrimonio histórico de la ciudad" y propuso restaurar el Palacio de Fuenclara para convertirlo en la principal sala de exposiciones municipal, preservando así el carácter monumental de La Lonja.
Vox también expresó su oposición, argumentando que La Lonja debería ser un monumento visitable y no una sala de exposiciones permanente. El concejal Julio Calvo señaló que el proyecto era "más agresivo" de lo que se había presentado públicamente y que alteraba significativamente el espacio original del edificio.