Julio Calvo (Vox) se marcha, ahora sí, del Ayuntamiento de Zaragoza: "Me voy amando más a mi ciudad"
Tras un mes de idas y venidas por una negociación de presupuesto de por medio, este martes el que fuera portavoz de Vox, Julio Calvo, se ha despedido, ahora sí, del Ayuntamiento de Zaragoza para disfrutar de su jubilación visiblemente emocionado y con la voz puesta más en el corazón que en la política. Tras once años como concejal, ha asegurado que se marcha queriendo "todavía más" a la ciudad en la que nació.
"Cuando ejerces el cargo conoces Zaragoza por dentro y eso te lleva a amarla más", ha afirmado en un Pleno en el que ha pedido que no se convirtiera en un acto solemne, sino en una despedida serena y contenida. En su intervención, Calvo ha querido huir además de reproches y balances partidistas. Ha preferido agradecer el camino recorrido y reivindicar el papel de la oposición como motor de exigencia. "Tenemos la obligación de ser inconformistas", ha señalado, indicando que esa es precisamente la obligación que les han encomendado los electores.
Su trayectoria municipal ha estado ligada a dos etapas y a dos siglas. Fue concejal del Partido Popular entre 2011 y 2015, con Belloch (PSOE) como alcalde, y regresó al Consistorio en 2019 como edil de Vox, formación de la que ha sido portavoz hasta ahora durante los mandatos de Jorge Azcón y Natalia Chueca (PP). En total, once años dedicados a la política local que, según ha confesado, han reforzado su compromiso y su cariño por Zaragoza.
UNA CIUDAD MEJOR POR UN AYUNTAMIENTO MEJOR
Más allá de la emoción, Calvo ha dejado también un mensaje claro sobre la gestión municipal. Ha señalado que el Ayuntamiento de Zaragoza arrastra disfunciones, competencias solapadas y margen de mejora en su funcionamiento interno, cuestiones que, ha recordado, él mismo ha venido denunciando a lo largo de sus años como concejal con la intención de contribuir a una administración más eficaz.
Ha advertido igualmente del riesgo de la autocomplacencia en los discursos institucionales y ha pedido al equipo de gobierno que mantenga la exigencia, aunque sea lejos de los focos. A su juicio, solo desde la autocrítica podrá fortalecerse la institución y, con ella, la ciudad.
La despedida llega ahora de forma definitiva. Hace menos de un mes, justo un día después de las elecciones autonómicas del 8F, presentó su renuncia, pero la retiró apenas unas horas más tarde al seguir abiertas las negociaciones del Presupuesto de Zaragoza entre PP y Vox. Con las cuentas ya cerradas, el acuerdo sellado y Eva Torres como nueva portavoz, Julio Calvo abandona el acta para iniciar su jubilación y cerrar una etapa que, ha dejado claro, ha marcado su vida pública y personal.