Javier Magén, vecino de El Gancho, habla claro sobre la Comisaría: “Tiene que abrir más horas”

La comisaría está en la calle Pignatelli en el mismo edificio de los Bomberos de Zaragoza
Considera que la presencia policial es insuficiente durante el día en esta zona de la capital aragonesa

El barrio zaragozano de El Gancho vuelve a alzar la voz. Desde la Plataforma de Afectados Gancho y Pignatelli, su presidente, Javier Magén, reclama una ampliación del horario de la nueva comisaría del barrio, abierta el pasado mes de septiembre con servicio de 18.00 a 6.00 horas. Aunque la asociación valora la apertura como un paso positivo dentro del Plan Zamoray-Pignatelli, considera que la presencia policial es insuficiente durante el día, ya que también se registran problemas de convivencia y seguridad.

“Con la creación de la comisaría estamos un poco más tranquilos, pero tiene que abrir más horas”, afirma Magén, que pide que también funcione en las entradas y salidas de los colegios. Según explica, hay bares y locales conflictivos en la zona de Conde de Aranda donde “da miedo pasar por la acera en algunos momentos del día”. Los vecinos insisten en que la Policía Local y la Nacional actúan con frecuencia, pero que la falta de presencia constante deja espacios de impunidad que alimentan la inseguridad y el deterioro social.

“QUEREMOS QUE LA ZONA VUELVA A SER UN LUGAR ATRACTIVO PARA VIVIR”

La plataforma denuncia además que en el barrio existen 20 edificios ocupados totalmente y otros 6 parcialmente, lo que agrava los conflictos vecinales. Reclaman una intervención conjunta de Ayuntamiento y Gobierno central para combatir la ocupación ilegal, rehabilitar inmuebles abandonados y atraer familias trabajadoras y jóvenes a las nuevas viviendas públicas. “Queremos que vuelva la vida al barrio y que se mueva la iniciativa privada, que ahora mismo es inexistente pese a que hay 96 solares vacíos”, añade Magén.

Aunque los vecinos confían en que el Plan de vivienda Zamoray-Pignatelli marque un antes y un después, advierten que la regeneración no será real sin seguridad ni servicios estables. “No sirve de nada invertir en viviendas si luego no se garantiza la presencia policial que evite el vandalismo”, resume el portavoz vecinal, que pide extender las actuaciones también a las calles Las Armas y Casta Álvarez, donde aún hay solares y edificios ocupados. “Queremos que la zona vuelva a ser un lugar atractivo para vivir, pero para eso necesitamos que la comisaría funcione a pleno rendimiento”, ha sentenciado.