El interiorismo de los locales de restauración de la Expo jugará con el binomio agua y vida

El interiorismo de los locales de restauración situados en el frente fluvial al nivel 0 y nivel 1 de la Expo jugarán con los conceptos de agua u vida. De este modo, se trasmitirá una óptica particular que se manifieste en las imágenes y en los elementos decorativos basados en formas acuáticas y de la naturaleza.

Zaragoza.- El paralelismo entre agua y vida está configurando la base que la empresa Studio D está utilizando a la hora de dotar de una imagen específica a los locales de restauración de Expo Zaragoza 2008, situados en el frente fluvial al nivel 0 y nivel 1. Studio D está ejecutando el interiorismo de los proyectos de los lotes 1 y 5. Cada uno de los lotes incluye un restaurante de comida rápida, un autoservicio y cinco quioscos.

Basándose en el tema central de Expo Zaragoza 2008, “Agua y Desarrollo Sostenible”, el agua será el protagonista en el concepto estético de los restaurantes. De esta forma, Studio D busca, a través de la imagen, no sólo ofrecer sensaciones y bienestar en el interior de los locales, sino también interactuar con el cliente y transmitir una óptica determinada y particular. La relación entre agua y vida se manifiesta tanto en las imágenes que se exponen como en los elementos decorativos, basados en formas acuáticas y sus similitudes en el resto de elementos de la naturaleza.

En los locales ubicados en el nivel inferior del recinto, prima jugar con la iluminación decorativa, de tal forma que el color gana protagonismo en los elementos de mobiliario y en el tratamiento cromático que tendrán los espacios. En éstos, se utilizan colores que emulan elementos acuáticos en la naturaleza y dotan al local de un ambiente fresco y acuático.

Por su parte, en los locales ubicados en el nivel superior del recinto las luminarias toman mayor protagonismo si cabe que en el nivel inferior, ya sea por la sencillez de su diseño emulando las formas básicas que se encuentran en la naturaleza (moléculas, gotas de agua) como por su espectacularidad. Se combinan elementos de tamaños tan diversos que van desde los 30 hasta los 200 centímetros de diámetro, consiguiendo transmitir sensaciones orgánicas sin grandes recursos ornamentales.

Por último, el color invadirá los parámetros de las zonas operativas con el objetivo de orientar al cliente y establecer una comunicación visual jugando con elementos de señalética y pictogramas que interactúan con él, siempre a través del concepto del agua