Zaragoza.- Las casi 300 vigas que cubrirán de nuevo el Huerva ya están preparadas para que este lunes comience su instalación. El cubrimiento de este río ha sido una de las fases más complicadas de la construcción la línea 1 del tranvía que unirá Parque Goya con Valdespartera. Durante los trabajos se ha retirado la antigua losa de más de 80 años, que ha descubierto un tesoro oculto a muchos zaragozanos: el río Huerva a su paso por Gran Vía.
Muchos han sido los ciudadanos que día tras día se han apostado ante las vallas para contemplar el caudal de agua en su tramo urbano, lo que ha ocasionado un nuevo debate ciudadano, dejar el río al descubierto, aunque parece que la discusión está zanjada por su elevado coste y la premura con la que se tiene que realizar la actuación para que las obras continúen en plazo.
A pesar de ello, el debate que se ha articulado alrededor del tema ha conseguido un logro mayor, el compromiso municipal de recuperar el cauce del río a su paso por Zaragoza. Su adecuación es la “asignatura pendiente” dado su degradación y falta de limpieza por algunos tramos. Desde el Ayuntamiento ya se han planificado la creación de un corredor de doce kilómetros con zonas verdes y carriles bici, aunque a medio y largo plazo.
Pero el cubrimiento de este río culminará, si no surgen complicaciones, en primavera. Este lunes comenzará la instalación de las nuevas vigas, mucho más ligeras para que puedan resistir más peso. Cada uno de ellas pesa 7,9 toneladas, a diferencia de las 21 de las antiguas. Las medidas no han variado, 15,4 metros de largo por 0,4 de ancho, pero la diferencia es que mientras las antiguas están formadas de bloques cuadrangulares de hormigón armado, las nuevas poseen una nueva forma mucho más “estilizada”.
Todas ellas han sido fabricadas en Zuera por la empresa Prainsa y uno de los avances técnicos empleados ha sido el acero pretensado de su interior, además del hormigón autocompactable, que se caracteriza por poseer una textura casi líquida. Las nuevas vigas tienen una vida útil aproximada de 150 años, casi el doble de las que se han retirado.
En total se colocarán 288 vigas, 118 más de las que había anteriormente. La distancia entre una y otra será de 1,4 metros. Una vez que la grúa las vaya depositando sobre los estribos previamente instalados, se procederá a la colocación de losetas entre viga y viga, en una primera capa sobre la que posteriormente se construirá el nuevo paseo, diseñado por el arquitecto Iñaki Alday.
Obras en plazo
Hasta la fecha, las obras están cumpliendo los plazos y avanzan al ritmo previsto. Ya se han instalado más de cinco kilómetros de carril y se prevé que el próximo 16 de febrero se hayan colocado muchos más.
Actualmente hay instalados 800 metros de vías dobles, lo que supone 1.600 metros de carril entre la plaza San Francisco y el tramo de Isabel la Católica, que se unen a los cuatro kilómetros que van desde el Hospital Militar hacia Valdespartera.
En la parte de Gran Vía los trabajos se encuentran en la fase de hormigonado, posteriormente se cerrarán las zanjas y se procederá a la adecuación urbana que estipulen los arquitectos municipales.
Calendario de obras
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Ya se han instalado más de cinco kilómetros de carril |
Las obras del tranvía llevan en marcha algo más de cuatro meses desde que el pasado 21 de septiembre de 2009 arrancaron con el corte al tráfico del carril de entrada a la ciudad en Vía Ibérica, Isabel la Católica y Gran Vía. Se desviaron diez líneas de autobús y se puso en marcha el plan de tráfico.
La siguiente fecha importante en el calendario de las obras se produjo el 3 de noviembre con el cierre del tráfico en sentido centro del tramo entre Fernando el Católico y plaza San Francisco. Al día siguiente comienza la instalación de la plataforma interior para sustituir el cubrimiento del Huerva.
Después, el 23 de noviembre se procede al cierre complete al tráfico de Fernando el Católico y el 1 de diciembre lo hace Gran Vía.
Días más tarde, el 9 de diciembre se levanta la losa del río Huerva, muy deteriorada por los más de 80 años que ha estado sometida a la humedad del río.
Posteriormente, el 21 de diciembre comienzan a retirarse las vigas de la losa del río. Cada una pesa 20 toneladas y para ello se utiliza una gran grúa de 160 toneladas que puede llegar a alcanzar los 60 metros de altura.