Los garajes de las urbanizaciones más próximas al Ebro, prevenidos con bombas de agua por la crecida
Las urbanizaciones más próximas al río Ebro a su paso por Vadorrey se han organizado estos días ante la amenaza que podría suponer la crecida sostenida del caudal del río, que ha mantenido niveles muy elevados durante la semana, superando los 1.500 metros cúbicos por segundo en algunos puntos y rondando incluso los 1.600 en tramos medios y ribereños, según datos hidrológicos y fuentes del Ayuntamiento de Zaragoza.
Vecinos de algunas áreas residenciales de este entorno de la ciudad han llegado a instalar incluso bombas de achique en los accesos a garajes y trasteros, especialmente en zonas bajas y patios que históricamente han sufrido filtraciones.
Aunque las autoridades han indicado que las infraestructuras de contención primaria y motas que protegen la ciudad y sus entornos no han registrado daños significativos, el elevado nivel del río y la duración del episodio, que se espera continúe con caudales altos al menos hasta finales de semana, mantiene la alerta entre los residentes de esta zona de la ciudad..
RESPUESTA ANTE EL CAUDAL DEL RÍO EBRO
La instalación de bombas de agua portátiles en garajes y zonas comunitarias es una de las medidas preventivas adoptadas por las propias comunidades de vecinos. Estos dispositivos están preparados para activarse en cuanto se detectan filtraciones o acumulaciones de agua subterránea, algo que puede ocurrir cuando el nivel del agua se eleva por la cercanía de un río con caudal elevado.
En definitiva, el objetivo es minimizar cualquier impacto hasta que las cifras del río comiencen un descenso más claro, como han indicado los últimos partes hidrológicos. Para ello, algunos vecinos incluso han retirado objetos de valor que se encontraban al nivel del suelo colocándolos en zonas más altas de trasteros, para evitar diferentes afecciones.