Enero de 2027, mirador 360 y un nuevo exterior: la Torre del Agua inicia su gran transformación

El proyecto cuenta con una inversión de 6 millones de euros y un plazo de ejecución de 12 meses

Dieciocho años después de convertirse en uno de los grandes símbolos de la Exposición Internacional de 2008, la Torre del Agua ha iniciado su camino hacia su reapertura como Faro de la Logística. El Gobierno de Aragón, a través de la sociedad pública Expo Zaragoza Empresarial, ha comenzado las obras de adecuación, reparación y ampliación del edificio este miércoles.

El proyecto cuenta con una inversión de 6 millones de euros y un plazo de ejecución de 12 meses. El objetivo es devolver el esplendor al icono arquitectónico de cristal, adaptándolo a las necesidades actuales tras años de infrautilización. No se trata solo de una actuación de conservación, sino de una evolución integral para recuperar su funcionalidad y abrirlo de nuevo a la ciudadanía.

Los trabajos se estructuran en dos grandes bloques. Por un lado, la reparación de patologías leves, la revisión de instalaciones y la adecuación a la normativa vigente, que ha cambiado desde 2008. La singular geometría de la torre, diseñada para simular una gota de agua vista desde el aire, obliga a una intervención minuciosa para garantizar su resistencia frente a filtraciones de lluvia y viento. Se revisarán y sustituirán los sistemas de sellado para asegurar espacios interiores confortables.

LA GRAN NOVEDAD: UN MIRADOR DE 360 GRADOS

La segunda gran actuación es la creación de un mirador en la cubierta, una de las novedades más esperadas. Hasta ahora, esta zona solo se utilizaba para fines técnicos o visitas puntuales. El nuevo proyecto contempla un espacio acristalado que supondrá la creación de una nueva planta, con una panorámica de 360 grados única en Aragón. Para hacerlo posible, se reformarán por completo los accesos verticales y se actualizarán los ascensores panorámicos para cumplir con la normativa de seguridad actual.

En la planta baja, la Torre del Agua también cambiará su uso. Los espacios se transformarán en salas multifunción pensadas para exposiciones, conferencias y eventos empresariales. La intención es que el edificio no sea solo un hito visual, sino un espacio vivo, capaz de generar actividad y contenido de forma continua.

La intervención incluye además una actuación integral sobre la envolvente del edificio, con casi 9.000 metros cuadrados de superficie. Se sustituirán elementos deteriorados, se limpiarán los óxidos de los parasoles metálicos y se instalará una nueva iluminación exterior que convertirá la torre en un faro visual dinámico. Si se cumplen los plazos previstos, las obras concluirán en enero de 2027, cuando la Torre del Agua volverá a abrirse como uno de los grandes referentes empresariales y turísticos de la Zaragoza del futuro.