Zaragoza.- Después de dos días de búsqueda, la Policía Nacional ha conseguido detener a un hombre de 46 años, que responde a las iniciales M.C.P., como presunto autor de la muerte violenta de María Pilar, de 50 años.
El crimen ocurrió el pasado domingo, último día de las fiestas del barrio zaragozano de La Almozara donde vivía la víctima. Todo se descubrió sobre las 14.00 horas cuando un familiar de la mujer llamó al 091 de la Policía Nacional porque estaba intranquilo al no saber nada de ella y de que no le contestara.
Hasta el primer piso del número 11-13 de la calle Padre Landa se acercaron agentes del Cuerpo Nacional de Policía que descubrieron, tal y como ha adelantado Heraldo, el cadáver de una mujer con una treintena de puñaladas en su cuerpo.
Desde un primer momento, las investigaciones parecen descartar que se trate de un delito de violencia de género, si bien el trabajo del Grupo de Homicidios y Policía Científica ha llevado a cabo una línea de indagación en la que consideran que el asesino podría tratarse de una persona con la que la víctima habría tenido un encuentro esporádico.
La Policía Nacional ha explicado que la cautela y discreción en las gestiones practicadas ha sido fundamental “para no alertar al posible autor de los hechos”. De esta manera, se ha logrado identificar al presunto autor del homicidio, procediendo acto seguido a su localización y arresto.
El hombre de 50 años, también de nacionalidad española, ha sido primeramente trasladado a la unidad de Psiquiatría del Hospital Universitario Miguel Servet y, posteriormente, trasladado al área de presos. Allí ha prestado declaración ante la Brigada de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía de Aragón.
La investigación continúa abierta, ya que todavía no se ha encontrado el arma y porque falta el informe completo de los médicos del Instituto de Medicina Legal de Aragón. Prueba de ello es que este mismo martes miembros de la Brigada Científica se han trasladado hasta el domicilio de la fallecida para tomar más muestras del lugar del crimen.
La instrucción del caso la lleva a cabo el Juzgado de Primera Instancia número 11, en funciones de guardia, quien en las próximas horas tendrá que decidir si enviarlo a prisión provisional o ponerlo en libertad con cargos.
La muerte de María Pilar ha sorprendido a los vecinos de este popular distrito de la capital aragonesa, quienes han señalado que esta mujer “hablaba con todo el mundo, pero a días, porque le cambiaba muy pronto el carácter”. Según éstos, la mujer vivía sola en el primer piso de un inmueble del que era propietaria, ya que su padre, de profesión aparejador, había realizado dicho edificio.
La fallecida había estado casada y tenía un hijo con síndrome de down, que residía con su ex marido.
El ensañamiento depende de IMLA
De los informes de los médicos del Instituto de Medicina Legal de Aragón dependerá de si la causa se instruye como asesinato o como homicidio. El Código Penal establece que el homicidio debe ser penado entre diez y quince años de cárcel, aumentándose hasta a veinte, si es un asesinato.
Para que exista este último debe darse estos supuestos: alevosía, con ensañamiento -aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido-, por precio, recompensa o promesa. En el caso de que se cumplieran varios de ellos a la vez incluso se aumentaría hasta 25 años de prisión.
En este caso, con una treintena de puñaladas, deberá dilucidarse si murió agónicamente por las múltiples puñaladas o porque le atravesó algún órgano vital. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ya modificó una condena impuesta a un hombre que el 19 de febrero de 2007 mató a su mujer asestándola 37 puñaladas.
Aquellos magistrados sentenciaron que no hubo ensañamiento ya que sólo dos cuchilladas afectaron a órganos vitales de la víctima. Según se establece en el Código Penal, el ensañamiento es el hecho de provocar un sufrimiento innecesario a la víctima para acabar con ella.