Cuenta atrás en Zaragoza para un debate de enmiendas que puede tumbar el Presupuesto de 2026

Pleno del Ayuntamiento. Foto: Pilar Álvarez
Todo apunta a que las cuentas no saldrán adelante 

El Presupuesto General del Ayuntamiento de Zaragoza para 2026 afronta este miércoles el debate de enmiendas en comisión con un desenlace incierto y complicado para el Gobierno municipal. Todo apunta a que las cuentas no saldrán adelante en su formulación actual, ya que Vox, socio imprescindible para garantizar la mayoría, no tiene previsto respaldarlas en esta ocasión.

La sesión deberá resolver las reclamaciones presentadas, debatir y votar las enmiendas parciales, aprobar la plantilla de personal, los programas plurianuales y elevar el dictamen al Pleno del 26 de febrero.

  1. LA ZBE ES EL PRINCIPAL PUNTO DE DESACUERDO
  2. DISTANCIAMIENTO ENTRE PP Y VOX

LA ZBE ES EL PRINCIPAL PUNTO DE DESACUERDO

El principal escollo sigue siendo la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). Vox ha presentado una enmienda para su derogación y condiciona su apoyo a la eliminación del régimen sancionador y a una revisión del gasto estructural municipal, que considera sobredimensionado tras el aumento del gasto corriente.

El Partido Popular, sin embargo, no contempla suprimir la ZBE, ya que hacerlo supondría incumplir la normativa estatal y exponerse a la pérdida de alrededor de 23 millones de euros en ayudas al transporte correspondientes a 2025 y 2026.

DISTANCIAMIENTO ENTRE PP Y VOX

La ruptura entre PP y Vox se ha producido tras un otoño en el que ambas formaciones habían escenificado un acuerdo en la parte de ingresos y ordenanzas fiscales. Sin embargo, la convocatoria de elecciones autonómicas del 8 de febrero ha tenido mucho que ver en el distanciamiento y en el desacuerdo, que ha derivado en el primer año en que Vox no respaldará el Presupuesto municipal. Desde el PP se atribuye este giro al contexto electoral y sostiene que la decisión responde a directrices marcadas desde la dirección nacional del partido.

A pocos días del Pleno extraordinario, el Gobierno municipal mantiene su intención de llevar el presupuesto a votación pese a no tener asegurada la mayoría. La negativa a derogar la Zona de Bajas Emisiones parece firme, lo que deja el futuro de las cuentas en el aire y abre la puerta a otras opciones que garanticen su aprobación.