Comercios obligados a cerrar tras el apagón: “Ni siquiera podemos cerrar la persiana porque va con luz”
El apagón que este lunes ha afectado a múltiples comunidades de toda España, incluida Aragón, ha dejado muchas preguntas, entre ellas por qué se ha ido la luz y cuándo va a volver. Por el momento, tan solo hay una incertidumbre que se refleja en las calles de Zaragoza, ya que, ante la falta de luz, son muchos los propietarios de negocios los que han salido a la calle por la falta de respuestas.
“Nos han dicho unas clientas que se ha ido la luz en toda España, vamos a cerrar y a ver qué pasa”, ha señalado una empleada de una tienda de ropa en el centro de Zaragoza. Muchos otros comercios han decidido sumarse a esta decisión, entre ellos, la pastelería La Almolda, que no ha corrido tanta suerte: “Cuando se ha ido la electricidad y ha pasado un rato hemos decidido cerrar, pero ni siquiera podemos cerrar la persiana porque va con luz”, han explicado.
Otro de los sectores afectados ha sido el de la belleza y peluquería. Así, algunos establecimientos han visto interrumpidos sus establecimientos: “Tenía hora en la peluquería y me han cancelado la cita. Me han dicho que hay gente que lleva el tinte puesto y que no se lo pueden quitar porque casi no tienen agua”, ha comentado una usuaria a ARAGÓN DIGITAL.
Más preocupante es el caso del sector sanitario, ya que diversas farmacias, como una de los establecimientos de la calle Don Jaime I, no han podido atender a sus pacientes. “Eran las 12.30 de la mañana, estábamos atendiendo a las pacientes como un día normal a pacientes que necesitaban la medicación y de repente se ha ido la luz. Nos hemos quedado a medias y la gente no se ha podido llevar la medicación. Encima al ser una farmacia con robot, el robot tampoco funciona, no podemos vender ninguna medicación”, han destacado.
RELATIVA NORMALIDAD EN LA RESTAURACIÓN
En cuanto a la restauración zaragozana ha habido diversidad de posturas. Mientras que unos han apostado por cerrar sus negocios, otros como El Picadillo mantiene una relativa normalidad. Sus mesas se han mantenido llenas de refrescos y otras copas: “Mientras haya cerveza, todo irá bien”, ha señalado uno de los clientes. En el caso de La Republicana, también han mantenido sus puertas abiertas e incluso se podía ver a gente en el interior. Eso sí, a oscuras.
Por otro lado, algunos supermercados se han visto obligados a cerrar. Este es el caso del supermercado Dia, de la céntrica calle San Jorge 3, que se ha mostrado con su persiana totalmente cerrada.
Como todos ellos, la gran mayoría de comercios zaragozanos han visto limitada su actividad y continúan a la espera de recuperar la normalidad.