Ciudades de Agua, un viaje entre ríos y canales
Zaragoza.- Venecia, Estambul, Cádiz, Londres, Ciudad del Cabo, Ámsterdam, Sydney, El Cairo, Tokio, Buenos Aires, Barcelona, Dubai o París. Son tan sólo algunas de las ciudades del globo en que el líquido elemento es protagonista de la urbe. Y de eso trata la plaza temática Ciudades de Agua.
El agua es un elemento que convive con el espacio urbano. Por ello, la plaza propone un viaje a lo largo de diferentes ciudades que están relacionadas de alguna manera con el agua. Se trata de estudiar y analizar la estructura urbanística que se establece entre el suelo urbano y el espacio de agua, sea éste el de un río, un canal, un lago o el mar.
“Muy bonita, está muy bien. Es muy colorida y muy maja”, comenta uno de los visitantes a la salida de la plaza. Respecto al mensaje que ésta instalación quiere transmitir, el ciudadano entiende que es “el agua, la importancia del agua en el país, en la ciudad de Zaragoza y en otras ciudades”.
En realidad, el pabellón pretende representar una metáfora de la complejidad urbana, característica de la ciudad contemporánea, proponiendo una arquitectura efímera que carece tanto de paredes continuas como de un techo de obra. Este juego de transparencias y los colores brillantes del pabellón se mezclan con la visión del agua del río, creando una espectacular unidad visual.
“Me gustan algunas cosas. Por ejemplo, me ha gustado mucho la pared hecha con cuadrados de colores. Pero no me ha gustado la forma del pabellón”, explica el pequeño Eduardo, de 12 años. “Me ha gustado también mucho lo de los círculos que parecían hexágonos y cuando te acercabas se veía el paisaje por los círculos”, añade el chaval.
El recorrido
La entrada de Ciudades de Agua está flanqueada por un jardín que supone para el visitante una especie de ‘ventana indiscreta’ al pabellón. Con este jardín se quiere mostrar la compleja unión entre ciudad y naturaleza y, en concreto, de la naturaleza que intenta sobrevivir en un espacio generalmente hostil como es el de la ciudad. Le siguen cinco espacios diferentes.
El primero de ellos es Agua Espectáculo, una gran sala con un estanque central. Del suelo surgen cinco estructuras ramificadas, que imitan árboles y de los cuales penden, a distintas alturas, grandes discos ilustrados por ambos lados con fotografías de ciudades de finales del siglo XIX y principios del XX que imitan la técnica del daguerrotipo de la época. Estas fotos son el punto de partida del viaje por toda la exposición.
La siguiente parada es Agua Amiga. Se trata de un espectáculo audiovisual. Las imágenes conjugan transformaciones paisajísticas espectaculares y futuristas ligadas a experimentaciones actuales (como el nacimiento de una isla artificial o de un aeropuerto sobre el mar) con actividades cotidianas como regar las flores sobre una terraza de un rascacielos.
La sala Agua Protagonista está dedicada a dos ciudades que se han transformado urbanísticamente gracias a su relación con el agua: Seúl y Barcelona. Todo un espectáculo de color y movimiento.
Agua Futuro es un gran espacio, de diseño futurista, con veinte estalactitas y cuatro estalagmitas con un monitor cada una, que transmiten un mensaje sobre distintos proyectos de futuro, donde se mezcla lo real con lo ficticio.
Zaragoza, capital del agua
El viaje desemboca en la última sala de la exposición, dedicada a la ciudad de Zaragoza. Al entrar en este espacio, el visitante accede a un espacio donde suelo, paredes y techo son oscuros. En el centro, una vasija de terracota narra la historia en espiral, cuenta el devenir de la ciudad a través de cinco hitos.
En Ciudades de Agua, el visitante puede, además, ver una soberbia panorámica del Ebro, de toda su ribera y elementos arquitectónicos, como el Pabellón Puente, la Pasarela del Voluntariado o la Basílica del Pilar. Con la Expo, la capital aragonesa ha redescubierto su río. Con lo que, última parada de la plaza temática: Zaragoza, capital del agua.