Las cintas del Pilar conquistan el mundo: la edición especial con cachirulo arrasa entre turistas
Las cintas de la Medida del Pilar no son un simple recuerdo, son un símbolo poderoso y cargado de tradición que late en el corazón de Zaragoza. Ya sea anudadas a la muñeca, colgando del bolso o en el retrovisor del coche, estas cintas de seda de 40 x 2,5 centímetros se han convertido en auténticos amuletos de buena suerte. Y no solo entre los aragoneses, sino también entre los miles de visitantes que pasan por la ciudad.
Desde el pasado 17 de febrero, la emoción se ha disparado gracias al regreso de la edición limitada de estas cintas, decoradas con el emblemático cachirulo aragonés. Una forma única de llevarse a casa un pedacito de la esencia y cultura de Aragón.
Este lunes 14 de abril, la Basílica del Pilar ha sido testigo de una auténtica romería de fieles y curiosos, muchos de ellos llegados desde diferentes puntos de España e incluso del extranjero, dispuestos a esperar pacientemente para hacerse con su cinta.
Algunas personas repetían la visita, no para ellas, sino para llevar cintas a familiares y amigos. “En casa ya tengo cinco, y ahora vengo a por las del resto de mi familia”, contaba una mujer, mientras esperaba junto a un grupo de amigas. Así, estas cintas están viajando a lugares como Albacete, Burgos o Málaga, y llevando consigo un pedazo del Pilar.
LAS REDES SOCIALES HAN DADO LA VOZ DE ALARMA
Otras, por su parte, se han desplazado hasta la capital desde diferentes pueblos del territorio aragonés para hacerse con su medida, antes de que se agoten. Dos chicas, venidas de un pueblo de Huesca, han afirmado haberse enterado de la venta de estas medidas “por internet, por redes sociales como Instagram”.
Asimismo, esta edición especial con cachirulo ha conquistado también a turistas de todo el mundo, que han hecho un alto en su visita a Zaragoza para llevarse un recuerdo auténtico y lleno de significado.
Desde Alemania y Reino Unido hasta México, visitantes de distintos rincones del planeta han pasado por la Plaza del Pilar atraídos por el colorido, la historia y el simbolismo de esta cinta tan especial. Es el caso de dos turistas mexicanas, que han asegurado haber hecho una parada obligatoria en la Basílica para llevarse hasta su país un recuerdo único de su viaje.
Así pues, quien no quiera perder la oportunidad de hacerse con su cinta de cachirulo tiene hasta el 20 de noviembre para acercarse a la Plaza del Pilar. Estas se venden por un precio de 2 euros, y cabe recordar que tienen limitada su venta a un máximo de 10 unidades por persona para que nadie se quede sin su medida.