La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha desvinculado de forma tajante la negociación del Presupuesto municipal de cualquier conversación paralela para la formación del Gobierno de Aragón. A tres días de la primera votación de las cuentas, ha insistido en que se trata de “procesos distintos” y que no existe injerencia desde el ámbito autonómico en las conversaciones que mantiene con Vox en el Ayuntamiento.
Chueca ha recordado que antes de la convocatoria electoral ya existía un acuerdo presupuestario que estaba listo para presentarse conjuntamente, pero que fue Vox quien modificó su posición tras las elecciones, endureciendo sus exigencias en torno a la Zona de Bajas Emisiones y, en concreto, a la eliminación de las sanciones. “Son negociaciones independientes”, ha reiterado, subrayando que el presidente autonómico está centrado en sus propios contactos para formar Gobierno.
MANTIENE COMO LÍNEA ROJA NO TOCAR LA ZONA DE BAJAS EMISIONES
En el plano estrictamente municipal, la alcaldesa mantiene como línea roja cumplir la ley que obliga a implantar la Zona de Bajas Emisiones y no poner en riesgo los 22 millones de euros en ayudas al transporte público. Según ha explicado, suprimir las sanciones supondría perder esas subvenciones, lo que afectaría directamente al descuento del 40% en autobús y tranvía del que se benefician miles de zaragozanos.
Pese a la tensión de los últimos días, Chueca ha asegurado que sigue trabajando para alcanzar un acuerdo antes del jueves y evitar el bloqueo de las cuentas. Ha defendido que el presupuesto presentado es “el mejor posible” para la ciudad y ha apelado a la responsabilidad política para que Zaragoza pueda continuar desarrollando sus proyectos sin retrasos ni paralizaciones.