PRESUPUESTO ZARAGOZA

PP y Vox, en contacto tras el 8F por el Presupuesto: Chueca no se cierra a nada aunque marca límites

La alcaldesa de Zaragoza mantiene que no puede traspasar determinados límites por ser obligaciones estatales
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photo_camera Chueca durante una rueda de prensa en una salida esta semana en Zaragoza | Foto: Daniel Marcos

La negociación del presupuesto del Ayuntamiento de Zaragoza ha entrado en su fase más tensa tras el rechazo de Vox, así como del resto de grupos de la oposición (PSOE y ZeC) al proyecto de cuentas presentado por el Gobierno municipal. La alcaldesa, Natalia Chueca, ha insistido en que el documento es fruto de meses de trabajo conjunto con la formación, pero admite que la negativa "unilateral" de Vox ha dejado el acuerdo al borde de la ruptura. A pocos días del pleno decisivo, que tendrá lugar el 26 de febrero, el equipo de Natalia Chueca intentará evitar que el desacuerdo derive en una moción de confianza que retrasaría la entrada en vigor del presupuesto.

El principal escollo es la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). Vox exige eliminar el régimen sancionador vinculado a esta normativa, mientras la alcaldesa sostiene que su aplicación no es una opción política, sino una obligación legal para las ciudades de más de 50.000 habitantes. Chueca asegura que estaría dispuesta a estudiar ajustes en otras partidas o estructuras municipales, pero mantiene que no puede traspasar determinados límites.

La tensión se concentra en una cifra concreta de 23 millones de euros. Según el Gobierno municipal, la supresión de las sanciones en la ZBE pondría en riesgo las ayudas estatales al transporte público, condicionadas al cumplimiento de la normativa ambiental. "No sería responsable perder ese dinero ni encarecer el billete un 40% a los ciudadanos", ha defendido la alcaldesa, que sitúa esa cantidad como una de sus dos "líneas rojas" en la negociación.

DOS LÍNEAS ROJAS EN LAS QUE EL PP NO VA A CEDER

La primera condición inamovible del Ejecutivo es cumplir la ley en materia de Zona de Bajas Emisiones. La segunda, garantizar que Zaragoza no pierda las ayudas al transporte público procedentes del Ministerio. Chueca recalca que ambas cuestiones están directamente relacionadas y que aceptar la exigencia de Vox supondría un impacto económico inmediato para la ciudad.

Pese al bloqueo, la alcaldesa sostiene que las conversaciones no se han roto y que ambas partes han hablado durante toda la semana en busca de una salida. Desde el día posterior a las elecciones, recuerda, ha mantenido contactos para asegurar la estabilidad del mandato y sacar adelante unas cuentas que considera "las mejores posibles" para la ciudad.

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