CHA denuncia el abandono y la dejadez del Ayuntamiento en la apertura de los Baños Judíos
Zaragoza.- Chunta Aragonesista ha criticado el abandono y la dejadez del Consistorio en la apertura de los Baños Judíos. Asegura que desde 2006, año en el que se adquirió parte de este espacio, “no se ha hecho nada”.
Así lo ha explicado este sábado la concejal del Ayuntamiento de Zaragoza, Leticia Crespo. Quien ha adelantado que “se va a solucionar en breve” porque estarán vigilantes de que se ejecute la partida para adquirir lo vestigios monumentales, única parte que falta por comprar.
Crespo ha recordado que cuando el local, perteneciente a Textiles Marín, quedó vacío en 2004, el Consistorio lo vio como una “oportunidad”. De esta forma, iniciaron los procesos de expropiación y compra, adquiriendo en 2006 parte del mismo. Concretamente, planta calle, sótano primero y sótano segundo, a excepción, únicamente, de 56 metros cuadrados correspondientes a los vestigios monumentales en los que, según Crespo, “no hubo acuerdo económico” entre el Consistorio y los propietarios.
De esta forma, se inicia un litigio y se emite una sentencia que fija un justiprecio de 78.000 euros que, desde que se conoce la sentencia hace año y medio, el Ayuntamiento “debería haber pagado”, ha puntualizado la concejal.
Una situación que, desde la agrupación, aseguran que “van a solucionar en breve” porque estarán vigilantes de que se ejecute la partida de 78.000 euros, correspondiente a esta adquisición y que se introdujo en los presupuestos de este año.
No obstante, la portavoz de CHA ha añadido que para poder avanzar también se requiere de un informe que fije el valor monumental, que debe ser emitido por una Comisión Técnica, compuesta por un representante del Gobierno de Aragón, otro del Instituto de España y un tercero fijado por los propietarios. Según Crespo, fueron nombrados en 2007 y no se reunieron hasta 2010 “por falta de tiempo”, pero “todavía no se conocen los resultados”.
La concejal ha lamentado que una joya judía del siglo XII, declarada Bien de Interés Cultural y que aparecía como visitable en los folletos que se prepararon para la Expo 2008, “esté cerrada y únicamente cuente con la imagen en un vinilo que cubre la fachada”.