El cerramiento del Mercado Central alcanza su fase decisiva tras la colocación del primer ventanal

Las obras se realizarán en horario nocturno. Foto: Ayuntamiento de Zaragoza
El éxito de la colocación del primer ventanal era clave para tener una referencia antes de empezar con el acristalamiento completo

Las obras del cerramiento del Mercado Central entran en el grueso de su ejecución después de que el módulo de prueba haya sido un éxito. Este ensayo era clave antes de que el Ayuntamiento de Zaragoza comenzase con el acristalamiento completo, ya que era necesario una primera referencia. 

Durante estas últimas semanas, la empresa adjudicataria Obras Especiales Edificación e Infraestructuras SAU ha revisado y validado las uniones soldadas entre los perfiles de acero y la estructura original del mercado, para asegurar que el soporte de los futuros cerramientos es adecuado. 

También ha ensayado el mecanismo de apertura y cierre de las ventanas, y se ha solicitado estudiar un posible cambio de vidrios para reducir los reflejos de la luz. Por último, y para agilizar la colocación integral del sistema completo de cerramiento, está previsto ajustar el sistema de fijación de las mallas antipájaros que permita ir más rápido. 

La empresa, que resultó ganadora con un importe de  1.151.795,33 euros, realizará otras mediciones y adaptaciones, como en la zona del lateral de la plaza para salvar algunos desniveles existentes que alcanzan, incluso, los ocho centímetros en el claristorio. A la vez,  se instalarán los perfiles de acero que quedarán anclados a la estructura del mercado y que servirán de soporte para los módulos una vez fabricados, que se montarán directamente en la obra. 

En el lateral del tranvía se colocará un andamio que dará acceso a la zona de trabajo y desde el que desmontar previamente las placas de metacrilato, remates metálicos y chapas antipájaros que ahora existen. Allí se repetirá el mismo proceso seguido en la fachada opuesta, una labor, eso sí, condicionada por la circulación del tranvía, que obligará a que las operaciones de elevación y montaje se realicen en horario nocturno. Todo ello, para no interferir en el desarrollo de las actividades del Mercado Central. 

EL GRUESO DE LA OBRA

La actuación contempla la colocación en el llamado Claristorio (en referencia a la parte superior del Mercado) de un sistema de climatización basado en 126 ventanas motorizadas (63 en cada lado), que se abrirán de forma automática según las necesidades en los 252 metros lineales que van a ocupar. Los detallistas, clientes y turistas que paseen, trabajen y compren en el mercado podrán gozar de un mayor confort en los 6806 metros cuadrados que tiene este mercado. 

Además de regular la temperatura, este acristalamiento va a poner fin a la merma de la eficiencia energética por la pérdida de calor que se genera en invierno, especialmente, y provoca un consumo muy elevado de electricidad. 

La parte alta del Mercado Central acogerá estos ventanales de vidrio y carpintería de aluminio que se van a colocar por la parte exterior. Esta decisión también facilitará su limpieza y permitirá mantener las mallas antipalomas y antimosquitos.

Otro de los aspectos técnicos muy destacables de este cerramiento térmico tiene que ver con la seguridad del edificio. El sistema de apertura estará conectado  con la centralita de detección de CO2 y la centralita de detección de incendios para que, en caso de producirse llamas o aumento de dióxido de carbono se abran.