Los centros escolares de Romareda exigen medidas para mejorar la seguridad de los alumnos frente al tranvía
Tres institutos de Zaragoza y cinco colegios de infantil y primaria de la zona Romareda, en los que estudian más de 6.000 alumnos, han creado un grupo de trabajo para impulsar la mejora de la seguridad en el entorno del tranvía, especialmente en la parada de Romareda en la que se produjo el accidente mortal de una alumna de 1º de la ESO del IES Miguel Catalán el pasado 17 de diciembre.
El AMPA y los equipos directivos del IES Miguel Catalán, del CEIP César Agusto y del CEIP Doctor Azúa, así como las AMPAs del IES Virgen del Pilar, del Colegio del Salvador (Jesuitas) y de los CEIP Margarita Salas y Cesáreo Alierta, además de Fapar, han constituido este grupo abierto a toda la comunidad educativa y a todo el barrio.
El objetivo es mejorar la seguridad de los alumnos y de la ciudadanía en general a lo largo de todo el recorrido del tranvía y, de manera específica, en las paradas cercanas a zonas de especial afluencia, como es la de Romareda. Un punto crítico en el que coinciden cientos de ciudadanos procedentes de numerosos centros educativos, el Hospital Miguel Servet, así como varios edificios de oficinas cuyo horario de salida coincide en torno a las 14.00 horas, hora a la que se produjo el accidente mortal el pasado mes de diciembre.
Así, en su primer encuentro, el grupo de trabajo ha acordado la puesta en marcha de acciones inmediatas como es una recogida de firmas en todos los centros educativos de Zaragoza en apoyo a la solicitud de mejora de la seguridad del tranvía.
Asimismo, piden la elaboración de un informe técnico que contemple soluciones físicas, tecnológicas y de gestión del tráfico con acciones a corto, medio y largo plazo que incluya análisis y rediseño del entorno con medidas anti-atropello, implementación de sistemas de automatización monitorización, mejoras en la señalización y acciones de concienciación y educación vial.
En este sentido, el grupo de trabajo ha solicitado una reunión con la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, para trasladar las soluciones propuestas y solicitar la puesta en marcha de manera inmediata medidas de seguridad en la parada de Romareda.
Entre estas, se contempla reforzar la presencia de la policía local con una patrulla específica en el entorno de la parada que facilite a los alumnos de la zona, así como al conjunto de usuarios, el acceso ordenado y controlado en los horarios de mayor concentración ciudadana; disponer de inspectores del Tranvía de Zaragoza que puedan vigilar los aforos y el uso seguro del transporte; reducir la velocidad de aproximación del tranvía a las paradas; duplicar el número de vagones de cada tranvía en los horarios de mayor afluencia, y la limpieza de las vías para evitar el deslizamiento y una frenada no efectiva.