La Cartuja, lugar reincidente por carreras ilegales y concentración de vehículos

En total se presentaron 14 denuncias en la noche del viernes al sábado
La Policía Local tuvo que volver a actuar la semana pasada en el polígono Empresarium ante una concentración de vehículos por consumo de drogas y exceso de velocidad

La Policía Local tuvo que volver a actuar la semana pasada en el polígono Empresarium, en La Cartuja de Zaragoza, ante una concentración de vehículos por diversos incumplimientos por cuestiones técnicas, consumo de drogas o exceso de velocidad. En total, se presentaron hasta 14 denuncias en la noche del viernes al sábado, tras la medianoche, tras inspeccionar más de medio centenar de automóviles.

No es la primera vez que la Policía debe actuar en esta zona, proclive a actos delictivos con vehículos al tratarse de un polígono con calles relativamente rectas y largas, fuera del casco urbano y donde la seguridad es baja durante la noche. Todo ello hace que se deban desplegar dispositivos preventivos como el de la semana pasada para evitar que estas concentraciones puedan derivar en infracciones más graves.

De hecho, en octubre de 2022, la Guardia Civil y la Policía Local ya se vieron obligadas a desplegar un macrodispositivo especial contra las carreras ilegales en el barrio de La Cartuja, con más de 50 vehículos implicados. Entre las infracciones detectadas se encontraron, además de la conducción temeraria y la realización de carreras ilegales, otras como la carencia de seguro obligatorio, carencia de inspección técnica de vehículos en vigor, reformas de importancia en los turismos o tenencia de sustancias estupefacientes.

Igualmente, en julio de 2021, ocho personas ya fueron investigadas por la Guardia Civil por participar en una competición ilegal de carreras en un polígono industrial del barrio de La Cartuja, en las que se contabilizó la presencia de 525 vehículos y unas 1.250 personas, aproximadamente. Los asistentes se situaban en los bordillos de las aceras de una de las calles, haciendo grupos y animando a los conductores para que realizaran aceleraciones y derrapajes, llegando, en ocasiones, a tener que desplazarse rápidamente para no ser arrollados.