Novedad en el bus urbano de Zaragoza: adiós a los minutos interminables de espera y a los retrasos
La capital aragonesa se prepara para dar un salto en su modelo de movilidad urbana con la implantación de un sistema pionero de prioridad semafórica para el autobús urbano. El Ayuntamiento de Zaragoza ha aprobado el inicio del proceso de licitación para desarrollar esta tecnología, que permitirá mejorar la regularidad, la puntualidad y la velocidad comercial del servicio en hasta 100 intersecciones de la ciudad. El proyecto, aún en fase inicial, contempla varios años de desarrollo, pruebas y despliegue progresivo.
La alcaldesa, Natalia Chueca, ha destacado que esta iniciativa "va a volver a posicionar a Zaragoza como una ciudad innovadora y referente en el ámbito del transporte público", subrayando que una de las principales demandas de los usuarios es la falta de exactitud en las frecuencias y en la información en tiempo real. A diferencia del tranvía, el autobús está condicionado por múltiples factores del tráfico, lo que dificulta su puntualidad, un problema que se pretende corregir con este nuevo sistema de comunicación directa con los semáforos.
El proyecto se basa en el desarrollo de un algoritmo específico, inexistente actualmente en el mercado, que permitirá a los autobuses enviar información en tiempo real sobre su posición, velocidad o retraso. Para ello, se combinarán tecnologías de geoposicionamiento con balizas instaladas en la vía y sistemas de comunicación bidireccional, lo que garantizará una mayor precisión y evitará los problemas detectados en pruebas piloto anteriores.
SISTEMA DE PRUEBAS
Antes de su implantación definitiva, el sistema pasará por una fase de simulación y testeo en laboratorio. Para ello, el Ayuntamiento de Zaragoza ya dispone de un equipo informático conectado a reguladores semafóricos reales para ajustar el funcionamiento. Posteriormente, se realizará una prueba piloto en cuatro cruces de la ciudad, que permitirá validar el comportamiento del sistema en condiciones reales de tráfico. Por ahora se desconoce cuáles serán los lugares y los autobuses escogidos.
Si los resultados son satisfactorios, el despliegue se ampliará progresivamente hasta alcanzar un centenar de intersecciones. El objetivo es reducir los tiempos de espera en semáforos, mejorar la velocidad media de los autobuses y ofrecer una información más fiable a los usuarios, tanto en paradas como en aplicaciones móviles.
Con una inversión superior a 1,5 millones de euros y un horizonte de ejecución de hasta cuatro años, se confía en que este sistema contribuya también a una movilidad más eficiente y sostenible.