Cambios en el contenedor rojo de Zaragoza: sábanas, toallas o zapatos rotos también son bienvenidos
El Ayuntamiento de Zaragoza va a poner en marcha un proyecto piloto para ampliar los usos que hasta ahora tenía el contenedor rojo, destinado a ropa y calzado. Se trata de una iniciativa con la que se busca mejorar la recogida y gestión de residuos textiles, con el objetivo de maximizar su reutilización y reciclaje y garantizar su trazabilidad. Para ello se ha firmado un convenio junto a la UTE A Todo Trapo/A Ropa2 y la entidad Re-Viste, de cara a llevar a cabo un modelo colaborativo y sostenible.
En este sentido, se introduce un cambio clave en el mensaje a la ciudadanía: los contenedores no solo servirán para depositar ropa o calzado en buen estado, sino también textiles deteriorados como sábanas, toallas o prendas rotas, que hasta ahora no se recogían de forma separada y que podrán destinarse al reciclaje.
Impulsada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), la propuesta se desarrollará también en otras cinco localidades españolas de menor tamaño, pero será Zaragoza la que lidere la experiencia en un entorno urbano de gran escala. El proyecto evaluará tanto la cantidad de residuo recogido como la tasa de reutilización y reciclaje alcanzada, además del grado de participación ciudadana.
El contempla además la instalación de 30 nuevos contenedores de recogida de textil y calzado en los distritos Sur, Torrero y Delicias, que se sumarán a los 49 ya existentes en estas zonas. En total, la ciudad cuenta actualmente con 376 contenedores, y la ampliación permitirá llegar a casi 150.000 vecinos en los distritos seleccionados. Además, los contenedores ya instalados se adaptarán con nueva señalética para informar a la ciudadanía de los cambios en el sistema.
UN PROYECTO PIONERO
La consejera de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza, Tatiana Gaudes, ha destacado que la ciudad vuelve a encabezar un proyecto cuyo horizonte es reducir al máximo los residuos de textil y calzado, adelantándonos a la implantación del futuro Real Decreto que regulará esta materia".
Gaudes ha recordado que, hasta ahora, la recogida de ropa usada tenía un carácter voluntario y estaba muy ligada a su reutilización con fines sociales, pero ha subrayado que la nueva normativa implicará "la gestión de todo el residuo textil, no solo el que está en buen estado, sino también el que pueda tener otros usos, incluido el industrial".
La recogida del textil en Zaragoza está gestionada desde 2019 por la UTE formada por las empresas de inserción A Todo Trapo y A Ropa2, con más de doce años de experiencia en este ámbito. Según ha explicado Francisco Yagüe, representante de A Todo Trapo, en la capital aragonesa se recogen anualmente más de 2.000 toneladas de ropa, lo que equivale a unos 2,7 kilos por habitante, una cifra que sitúa a Zaragoza entre las ciudades con mejores datos de recogida en España, aunque todavía por debajo de la media europea.
Por su parte, el director general de RE-VISTE, Juan Ramón Meléndez, ha subrayado que el proyecto permitirá poner a prueba un sistema "fiable, trazable y coordinado" que garantice al ciudadano que todo el textil depositado en los contenedores será correctamente gestionado. "No se trata solo de poner más contenedores, sino de construir un sistema nacional que combine reutilización y reciclaje, y que asegure que el residuo no acaba desperdiciado", ha explicado.