La basura "desborda" las calles de El Gancho y los vecinos cortarán Conde Aranda en septiembre como protesta
La paciencia de los vecinos del barrio zaragozano de El Gancho ha llegado a su límite. Hartos de convivir con bolsas de basura acumuladas en portales, ratas campando a sus anchas y un servicio de limpieza que consideran ineficaz, han anunciado movilizaciones para el mes de septiembre. La acción más contundente será el corte de la calle Conde Aranda, una de las principales arterias del barrio, como forma de presión al Ayuntamiento de Zaragoza y para que se les escuche.
Desde el movimiento vecinal Vive El Gancho denuncian que el sistema de recogida de residuos no está adaptado a las características del barrio, donde muchas viviendas carecen de cubos individuales y los vecinos se ven obligados a dejar las bolsas en la calle. “El servicio no funciona, y lo pagamos con un barrio lleno de basura cada día, sobre todo en verano”, explica su portavoz, Óscar Villanueva, que también señala que muchas zonas ni siquiera son recogidas de forma regular.
Los vecinos comparan su situación con la reciente aparición de ratas en la plaza de Los Sitios, donde el Ayuntamiento “ha actuado en seguida”. En cambio, aseguran que en El Gancho llevan años denunciando la presencia de plagas sin obtener respuesta. “Parece que hay barrios de primera y barrios de segunda. En el centro toman medidas urgentes, aquí miran hacia otro lado”, critican.
CRÍTICAS POR NO ABRIR LA COMISARÍA
Además, acusan a la alcaldesa Natalia Chueca de haber incumplido su promesa de abrir la nueva comisaría del barrio antes de agosto. Aseguran que la instalación sigue cerrada y dudan de su utilidad si no va acompañada de presencia real y activa de la policía en las calles. “¿De qué sirve una comisaría cerrada o policías que no intervienen cuando ven infracciones?”, se preguntan.
Con el objetivo de visibilizar el abandono que sienten por parte del consistorio, el vecindario prepara un calendario de protestas que comenzará antes de las Fiestas del Pilar. La medida más simbólica y contundente será el corte de la calle Conde Aranda durante varias horas a la semana. “Queremos que se nos escuche y que el Ayuntamiento deje de ignorarnos. No pedimos lujos, solo un barrio limpio y seguro”, concluyen.