La Basílica del Pilar estrena capilla restaurada: más luz y dos nuevas esculturas a santos
La Basílica del Pilar vive días de celebración con la reapertura de la capilla de San Joaquín, que luce ya completamente restaurada tras una compleja intervención que ha permitido recuperar su esplendor artístico y patrimonial, incorporar una nueva iluminación y acoger dos nuevas esculturas dedicadas a San José María Escrivá de Balaguer y a Santa Genoveva Torres.
"Estamos de fiesta. Es una capilla recién restaurada", ha señalado el deán presidente del Cabildo Metropolitano, Juan Sebastián Teruel, durante la presentación del resultado final de los trabajos. La actuación se enmarca, además, en un proyecto de largo recorrido y que no es otro que el camino hacia la celebración del bimilenario de la venida de la Virgen, previsto para el año 2040.
La restauración de la capilla de San Joaquín supone el primer gran hito de este plan. La inversión ha ascendido a 500.000 euros, sufragados en un 80% gracias a las donaciones de los fieles y el resto por el propio Cabildo Metropolitano de Zaragoza. "El camino no ha hecho más que empezar", ha subrayado Teruel, que ha recordado que ya se trabaja en otros frentes, como las torres y la futura restauración de las pinturas murales de la cúpula Regina Patriarcharum, cuyos andamios son visibles desde hace meses en el interior de la Basílica.
INTERVENCIÓN INTEGRAL Y MINUCIOSA
El restaurador Isaac González ha detallado el complejo estado de conservación que presentaba la capilla antes de la intervención. Desde grietas en la cúpula a filtraciones de agua desde el tejado, humedades, acumulación de polvo y suciedad, barnices oxidados, numerosos repintes, desprendimientos en el retablo o un notable desgaste del dorado.
A partir de estudios técnicos previos, los trabajos se han centrado tanto en la estructura como en los bienes muebles. Se ha repuesto una viga del tejado, sellado y cosido la grieta de la cúpula, eliminado morteros defectuosos y acondicionado la cripta, hasta ahora inaccesible. También se ha trabajado en el mausoleo, en el lienzo de La Visitación y en todos los arrimaderos de madera que rodean la zona perimetral de la capilla.
Paralelamente, se ha llevado a cabo una limpieza físico-química de todas las superficies, la retirada de restos de cera, la fijación del dorado y la puesta a punto del monumental retablo rococó, uno de los grandes valores artísticos del conjunto. La intervención se ha completado con la renovación integral de la iluminación, que aporta ahora mayor luminosidad y realce a la capilla.
DOS NUEVAS ESCULTURAS
Uno de los elementos más visibles de la restauración es la incorporación de las dos esculturas de bronce, realizadas por la artista Diana García Roy y colocadas flanqueando el retablo. La escultora ha explicado que en ambas obras ha querido transmitir un mensaje claro. En el caso de Santa Genoveva Torres, la figura refleja una actitud de acogida y atención a los demás, con el hábito de su época, la medalla del Sagrado Corazón de Jesús y las dos muletas que recuerdan la amputación que sufrió con solo 13 años a causa de un tumor maligno.
La escultura de San José María Escrivá de Balaguer conmemora el centenario de su ordenación sacerdotal y de su primera misa en Zaragoza, celebrada precisamente en la Santa Capilla. La imagen lo representa con casulla y un bajorrelieve central de la Virgen del Pilar, acompañada de dos frases que el santo dirigía habitualmente a la Virgen. Con la mano derecha acoge a la Virgen y con la izquierda muestra un gesto de acogida al fiel que se acerca a rezar.
El proceso creativo de ambas esculturas ha durado catorce meses. Tras el boceto inicial, se pasó al modelado a tamaño real, de 1,70 metros, realizado en escayola directa. A través de un complejo sistema de moldes, el bronce líquido dio forma definitiva a las piezas, que finalmente recibieron una pátina cálida.