Los barrios del sur presionarán a las Administraciones para minimizar el impacto del ruido aéreo

Terceras jornadas por el impacto aéreo en los barrios del sur. Los vecinos del entorno del aeropuerto exigen que se ponga en marcha el aterrizaje verde y los pasillos aéreos. El colectivo vecinal pide que se complete el mapa del ruido y presionarán a las Administraciones para que se tomen medidas. Aseguran que las molestias han aumentado.

Zaragoza.- Que se termine de completar el mapa del ruido, que se pongan en marcha los aterrizajes verdes y se controle que el tráfico aéreo circule por los pasillos habilitados. Éstas son las principales reivindicaciones de los vecinos de los barrios del sur de la capital aragonesa, que en apenas un año han organizado ya dos jornadas contra el impacto del ruido aéreo y este martes 17 de enero han convocado la tercera. Un encuentro en el que estarán presentes representantes de AENA y del Ayuntamiento de Zaragoza, y con el que los residentes quieren seguir presionando a las Administraciones para ver si todas las medidas que se anunciaron en su día se van a hacer efectivas.

Según Rosa Burgos, secretaria de la Asociación de Vecinos Los Sauces de Montecanal y portavoz de los afectados por el ruido aéreo, “se llegó a un compromiso para que los aviones militares volaran antes de las doce de la noche, sobre todo en verano, pero la aviación ha aumentado”.

Los vecinos del entorno soportan hasta 85 decibelios de los aviones civiles, pero aseguran que el ruido que provocan los militares puede alcanzar los 105 decibelios. “La aviación militar puede volar como quiera, y una cosa es el ruido exterior en la ciudad y otra el que te llega dentro de las viviendas”, ha manifestado Burgos.

“Dentro de tu vivienda, depende del aislamiento que tengas”, ha matizado. Burgos ha explicado que “el aeropuerto es antiguo pero hay ciudadanos que vivían antes”. “Las Administraciones son las culpables de haber autorizado que se construyeran viviendas, en vez de haber dejado una servidumbre aeroportuaria para que no se construyese nada debajo”, ha afirmado. Sin embargo, a juicio de Burgos, “los intereses de expandirse chocan con eso y lo más normal era pensar que los aviones aumentasen en cuanto a cantidad”.

Los colectivos vecinales de los distintos barrios del entorno han recurrido la situación al Defensor del Pueblo, al Justicia de Aragón y otras instituciones y organismos “pero no se ha hecho nada”. Quedaría, por tanto, poner un contencioso pero Burgos confía en no tener que llegar a ello porque “con buena voluntad se puede solventar el problema”.

AENA anunció que a finales de 2011 implantaría en el aeropuerto de Zaragoza las maniobras de descenso continuo, conocidas como “aterrizajes verdes”, que permiten que la aeronave en la aproximación reduzca un 25% en las emisiones de CO2 de media y un ahorro del 25% en el consumo de combustible. Además, disminuye las emisiones acústicas entre 5 y 6 decibelios en las poblaciones situadas a más de ocho millas náuticas del umbral de la pista.