No hace falta viajar a Kioto para encontrar un rincón de calma y equilibrio al más puro estilo oriental. En pleno barrio de La Paz, entre bloques de viviendas y calles tranquilas, Zaragoza esconde un pequeño secreto verde: un jardín japonés creado con la técnica Miyawaki, una forma de reforestación rápida y sostenible que convierte espacios degradados en auténticos oasis de biodiversidad.
Hace tan solo unos días la consejera de Medioambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, a través de un vídeo publicado en su cuenta de Instagram, invita a los vecinos de Zaragoza a descubrir este singular espacio. La consejera muestra cómo este terreno, que hasta hace poco estaba en desuso, se transformó en 2022 en un lugar lleno de vida y color, integrado dentro del proyecto del Bosque de los Zaragozanos. Lo que antes era una parcela olvidada, hoy es un ejemplo de cómo la naturaleza puede recuperar su espacio en el corazón urbano.
El jardín no solo destaca por su riqueza vegetal -donde crecen fresnos, cornejos y caléndulas-, sino también por su diseño simbólico. Visto desde el aire, la disposición de la vegetación dibuja la figura del yin y el yang, el símbolo oriental que representa la armonía entre fuerzas opuestas. Un detalle que refuerza el carácter meditativo del lugar y que lo convierte en uno de los rincones más curiosos y fotogénicos del sur de la ciudad.
De hecho, aunque el jardín se encuentra vallado, en su interior tiene un sendero que permite a la ciudadanía pasear entre las diferentes especies que lo componen. Para conocerlo tan solo hay que buscar su ubicación por el nombre "Parque Vallado Japonés" o bien acercarse al paseo Tierno Galván del zaragozano barrio de Torrero.

