Bajadas en trineo, chocolate caliente y una última visita a Papá Noel: la Nochebuena llena Zaragoza

La Plaza del Pilar, este martes, respira un ambiente muy navideño
Zaragozanos y visitantes abarrotaban ya desde primera hora de este martes la Plaza del Pilar 

Mientras unos cuantos ya cuentan las horas para acabar su jornada laboral y reunirse con su familia y amigos en la primera celebración navideña, otros aprovechaban este martes las vacaciones (sobre todo las de esos escolares que volverán al cole en unos cuantos días) para echarse a las calles antes de sentarse junto a la mesa y de recibir (o no, según como se haya portado uno) la visita de Papá Noel esta Nochebuena.

Zaragozanos y visitantes abarrotaban ya desde primera hora el centro de la ciudad y es que una Nochebuena no es tal si no se empieza el día con un buen chocolate con churros. Pero si hay un sitio en el que casi no se podía andar, más aún cuando el día acompaña con un sol radiante y un cierzo que sopla con menos intensidad, esa es la plaza del Pilar de Zaragoza.

Muchos niños esperaban para entrar en la casita de Papá Noel

Con los nervios propios de una noche en la que quizás alguna casa reciba a un invitado especial cargado de un saco con regalos, muchos, muchísimos niños y unos sonrientes padres hacían fila para ver la casita de ese personaje de barba blanca en Dreamland. Él no se encontraba en su interior y es que Papá Noel ya ha emprendido el viaje para llegar a tiempo a todos los hogares aragoneses con alguna que otra sorpresa. Entre las últimas compras en algunos de los puestos y patinaje sobre hielo, la atracción que también estaba llena de niños y padres obligados era la pista de trineos neumáticos donde muchos esperaban para deslizarse y sentir algo de adrenalina.

El trenecito, el carrusel y la nueva atracción de toboganes "Sweet Palace" estaban también llenas y en el Mercadillo Navideño, un teatrillo infantil llamaba la atención de pequeños y mayores en una plaza llena de ambiente que se ha convertido en el principal reclamo de la ciudad. Y en la mano, no podía faltar un buen vaso de chocolate con churros de una de las casetas del mercadillo en la que las filas han sido la tónica general para disfrutar de este manjar.

El Belén, otro de los reclamos más visitados

En el Belén, algunos padres explicaban a sus hijos la historia del Nacimiento y hacían el recorrido sin perder detalle de una de esas 100 figuras a tamaño real. El día acompañaba y más de uno aprovechaba para inmortalizar la estampa familiar junto al Ángel Anunciador o los Reyes Magos.

Y aunque los más pequeños ya esperan ver qué regalos tienen esta Navidad, en unos años comprenderán que el mejor es compartir la mesa con sus familiares más queridos. Por ellos y por un año de salud y buenos deseos, la Basílica del Pilar ha recibido durante toda la mañana un ir y venir de gente que hacía sus oraciones por un 2025 cargado de buenas noticias.