El Ayuntamiento de Zaragoza ha llevado a cabo una modificación en la semaforización y en la señalización vertical y horizontal del cruce de Isabel la Católica con Argualas, donde tuvo lugar el desgraciado accidente de Mario Azúa, que fue atropellado mortalmente por un autobús urbano en el año 2022.
La modificación ha consistido, fundamentalmente, en asegurar que haya un tiempo reservado para que peatones y usuarios del carril bici puedan cruzar la calle estando los vehículos que salen y entran de Argualas detenidos ante un semáforo rojo.
Dado que esta mejora lleva implícito un cambio de rutina en los conductores que circulan por el entorno, se ha reforzado la señalización previa, para advertir a dichos conductores de que es necesario prestar atención a la nueva configuración del cruce.
Tal y como se comprometió el Ayuntamiento de Zaragoza, desde el Servicio de Movilidad, en colaboración con Policía Local, se está llevando a cabo una revisión de este tipo de giros en la ciudad.
Fuentes municipales subrayan que las medidas adoptadas en Argualas no son, per sé, aplicables a todos los giros de este tipo. Hay que realizar un análisis aislado de cada lugar, para determinar si es necesario introducir medidas correctoras y, en ese caso, determinar cuál es la solución más apropiada.
