El Ayuntamiento reivindica la renaturalización de Macanaz ante las críticas del PSOE

El Parque Macanaz cuenta con 129 cepas de medio siglo de vida. Foto: Pilar Álvarez
El Ejecutivo municipal asegura que la plantación de vides sigue criterios técnicos y forma parte de su plan de renaturalización

El entorno del Parque Macanaz de Zaragoza ha sido objeto de un frente político entre el Ayuntamiento de Zaragoza y el grupo municipal del PSOE. El denominado “Jardín de la Garnacha”, la plantación de vides impulsada por el Gobierno municipal junto a la ribera del Ebro, ha sido cuestionado por el PSOE tanto por su coste como su idoneidad. Ante las críticas, el Ayuntamiento ha salido al paso para defender el proyecto y enmarcarlo dentro de su estrategia de renaturalización urbana.

Desde el Gobierno de Zaragoza recuerdan que la iniciativa forma parte de un “cuidadoso procedimiento de renaturalización” y que las cepas se plantaron y mantienen siguiendo las indicaciones de los ingenieros agrónomos de las tres Denominaciones de Origen.

El Ayuntamiento subraya que ya en la rueda de prensa de presentación se advirtió “con total honestidad” de la posibilidad de que algunas vides no prosperaran. “No estamos plantando farolas. Estamos naturalizando un espacio urbano con plantas autóctonas de Aragón, en un homenaje a las DO de las que nos sentimos muy orgullosos, y se trata de seres vivos”, ha señalado la consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes. Según ha explicado, las cepas cuentan con la atención de los técnicos municipales y han sido podadas, abonadas y tratadas “siguiendo, estrictamente, todas las indicaciones de los especialistas”.

Gaudes también ha respondido a las críticas sobre el supuesto abandono de la infraestructura verde en el distrito de El Rabal. “El victimismo sistemático de la señora Ranera en el único distrito en el que le hacen caso es llamativo”, ha afirmado, recordando que dentro del plan municipal de plantación de 2.000 nuevos árboles, El Rabal recibirá 363 ejemplares, cerca del 20% del total. Además, ha destacado la renovación integral del Parque Royo del Rabal hace poco más de un año y el próximo inicio de una “obra millonaria” para reformar el Parque Tío Jorge, una actuación que, ha apuntado, “anteriores gobiernos del PSOE nunca acometieron”.

EL PSOE SEÑALA UN PARQUE “DEFORESTADO”

Por su parte, la portavoz socialista, Lola Ranera, ha cargado contra lo que considera “ocurrencias” de la alcaldesa Natalia Chueca en el entorno de Macanaz. En concreto, ha cuestionado la plantación de vides, que ha supuesto un coste de 42.000 euros para las arcas municipales y de las que, según ha señalado, ya se ha tenido que reponer un tercio. También ha criticado la instalación de la noria navideña, que no llegó a ponerse en funcionamiento y que, según ha indicado, continúa sin desmontarse.

Ranera ha contrapuesto estas actuaciones a las demandas vecinales del Arrabal, denunciando unas riberas “sin cuidar”, un parque “deforestado”, caminos embarrados y el andador que conecta la zona con el Puente de Santiago todavía “sin asfaltar”. “Igual debe entender Chueca de una vez que quizá no es el lugar adecuado para plantar unas vides, que esa no es la manera de regenerar y fortalecer los barrios, que no se puede tirar el dinero de los ciudadanos y que lo que hay que hacer es pensar de verdad en los vecinos, hablar con ellos y resolver sus problemas”, ha afirmado, pidiendo a la alcaldesa que “baje a los barrios” y conozca “de primera mano las necesidades de este parque y de sus riberas”.

En la misma línea, el presidente de la Asociación de Vecinos Tío Jorge-Arrabal, Rafael Tejedor, ha trasladado el malestar vecinal, asegurando que el parque está “absolutamente deforestado” y que “en vez de invertir el dinero en plantar vides, Chueca debería plantar árboles que den sombra”.

Tejedor ha considerado que “estas ocurrencias no han servido para absolutamente nada” y ha lamentado el estado de los caminos y del acceso al Puente de Santiago. Asimismo, ha criticado que la noria navideña, “el proyecto estrella” de estas fiestas, siga instalada pese a no haber llegado a funcionar.