El Ayuntamiento asumirá la reforma del inmueble de la calle San Pablo en "riesgo de colapso"

Los vecinos de la calle San Pablo que han sido desalojados de sus viviendas por "riesgo de colapso" del edificio han decidido, por voluntad propia, realojarse en casas de familiares. Los damnificados han comunicado que no pueden hacer frente al coste de las obras, por lo que el Ayuntamiento se hará cargo de la reforma.

Zaragoza.- El Ayuntamiento de Zaragoza comenzará "de inmediato" la reforma del inmueble de la calle San Pablo que fue desalojado este lunes por el mal estado en el que se encontraba. Según ha informado el coordinador general del área de Urbanismo, Miguel Ángel Abadía, los vecinos damnificados han manifestado que no pueden hacer frente al coste de las obras, por lo que han solicitado una ejecución subsidiaria que les ha sido concedida. 

Así, "hoy mismo o mañana entraremos en el edificio para proceder a su reparación", ha asegurado el coordinador, que ha transmitido la situación "crítica" y de "riesgo de colapso" en la que se encontraba el primer piso del edificio y por la que se procedió al desalojo de las dos familias inquilinas. 

La primera voz de alarma se dio en julio, cuando un particular presentó una instancia señalando las deficiencias del inmueble. Allí se presentó el servicio de Inspección Urbanística a través de la arquitecta municipal, que comprobó el mal estado y comunicó a los bomberos el desalojo y apuntalamiento del edificio. 

Ubicado en la calle San Pablo, en el casco histórico de la capital aragonesa, se trata de un inmueble de madera e interior. Al parecer, el forjado del suelo del primer piso se encuentra hundido y en riesgo de colapso, provocando además grietas en las paredes. La segunda planta, donde vive otra familia, también está afectada pero sin riesgo aparente de colapso. 

Según ha transmitido Abadía, la madera del suelo tiene signos de haber sido dañada por termitas o algún tipo de insecto, por lo que se va a proceder a sustituir el forjado del primer piso por completo, mientras que en el caso del segundo, está "todavía por valorar". Durante el periodo de obras, que durará "alrededor de un mes", las familias han decidido alojarse, por voluntad propia, en casas de familiares. 

Para el coordinador, este tipo de situaciones "cada vez son menos frecuentes". De hecho, la "media habitual son cuatro o cinco casos al año", asegura Abadía.