Así se transforma Balsas de Ebro Viejo: módulos “Lego” para renovar viviendas en tiempo récord
El barrio zaragozano de Balsas de Ebro Viejo vive una transformación pionera gracias al proyecto europeo InCUBE, que ha alcanzado un nuevo hito con el montaje de una torre modular de acceso en el edificio situado en la calle Valle de Oza. La estructura, que incluye escaleras y ascensor, se ha ensamblado en pocas horas con un sistema de construcción industrializada desarrollado por la empresa Metro7. Esta actuación busca mejorar la accesibilidad de los inmuebles y reducir el consumo energético, al tiempo que se convierte en un ejemplo replicable en otros bloques de viviendas similares.
El consejero de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza, Víctor Serrano, y representantes de la empresa Metro7 han visitado el proceso de ensamblaje, destacando la agilidad, sostenibilidad y el potencial transformador del sistema Minimal, ya probado anteriormente en la instalación exprés de un hotel de cinco plantas en la calle Mayor. En el caso de InCUBE, este modelo de rehabilitación responde al desafío de regenerar edificios envejecidos del siglo XX, permitiendo intervenciones rápidas, económicas y respetuosas con el entorno urbano.
La rehabilitación del inmueble de la calle Valle de Oza, que abarca cuatro portales y un total de 40 viviendas, contempla mejoras integrales: instalación de fachadas industrializadas, sistemas de energía renovable con paneles solares, nuevos ascensores y digitalización con gemelos virtuales generados mediante escáner 3D y metodología BIM. Todo ello con el objetivo de optimizar la eficiencia energética, la accesibilidad y la conservación del edificio.
Durante el ensamblaje de la torre modular, Zaragoza ha acogido a socios del proyecto provenientes de Italia y Países Bajos, quienes han visitado tanto las instalaciones productivas de Metro7 en Pinseque como los entornos urbanos donde se implementan estas soluciones. La reunión también incluye jornadas técnicas y formativas para profesionales del sector en el Colegio de Arquitectos de Aragón, orientadas al intercambio de experiencias y la mejora continua de la construcción industrializada.
El presupuesto total de esta actuación piloto asciende a 984.345 euros, procedentes de fondos europeos y municipales. Cada una de las viviendas incluidas puede recibir hasta 24.600 euros de ayuda. La presidenta de la comunidad de vecinos, Esther Blasco, ha valorado esta iniciativa y ha expresado su esperanza de que este modelo de intervención se extienda a otras viviendas sindicales de la zona, caracterizadas por un marcado deterioro estructural.