Así será la prolongación de la calle Ibón de Astún en Miralbueno: aceras anchas, estacionamiento y zonas verdes
El proyecto de prolongación de la calle Ibón de Astún hacia la del escultor Francisco Rallo Lahoz en el barrio de Miralbueno ha dado sus primeros pasos para ser una realidad, pues será este miércoles cuando el Gobierno de Zaragoza saque a licitación las obras que se adjudicarán con una inversión de 856.305 euros. Una vez licitado, los trabajos se prolongarán durante seis meses y se darán por finalizados en el primer trimestre del año que viene.
Lo que ahora es una calle sin salida porque una parcela impide la continuidad de la misma, se transformará en una conexión con aceras anchas entre 2,70 y 7,50 metros y una calzada con un carril de circulación para cada sentido con una anchura total de 7 metros. Se crearán también sendas bandas de estacionamiento de una anchura de 2,20 metros junto a las aceras y se incluirán alcorques con plantación de árboles en la zona norte.
La prolongación de la calle supondrá, según el consejero de Urbanismo, Víctor Serrano, una “mejora” para los vecinos del barrio porque permitirá “la unión de Valdefierro y Miralbueno, mejorar la movilidad en un tramo donde se encuentra el colegio más grande de Miralbueno (CPI Río Sena) que cuenta con mucha movilidad y donde se están construyendo también viviendas de alquiler asequible para jóvenes”.
Respecto a la red de abastecimiento, se dará continuidad a los tramos existentes a ambos lados de la zona a urbanizar y se creará una nueva red de saneamiento para recogida de vertidos de la calle de Pedro Ruimonte y que desagua en el colector existente en la calle de Enrique del Val. Se incluirán farolas de 40 ledes para la calzada y de 20 ledes para la acera, y papeleras y aparcabicicletas como parte del mobiliario.
La parcela que impedía la unión de ambas calles era de propiedad particular cuando se urbanizó el resto de la zona. Por ello, el Ayuntamiento de Zaragoza finalizó en junio del pasado año los trámites para la expropiación, ocupación y pago de los terrenos, con lo que se podía dar luz verde a las obras de urbanización del mencionado tramo.
La propuesta para conectar ambas calles salió del grupo municipal de Vox que puso esta condición, entre otras, para apoyar los presupuestos del Ayuntamiento de Zaragoza. Así, el concejal del grupo, Julio Calvo, se ha mostrado “satisfecho” de que se escuchen sus propuestas que provienen de las peticiones “trasladadas por los vecinos”. De este modo, “muchos vecinos del barrio de Miralbueno podrán evitarse molestos rodeos que no tienen ningún sentido”, ha expresado.