Así será la ampliación del consultorio de San Gregorio: sala polivalente, botiquín y más

Así será la distribución de estación del consultorio médico de San Gregorio tras la reforma | Foto: Ayuntamiento de Zaragoza
Esta reforma pretende responder a la creciente demanda asistencial de este barrio rural de Zaragoza

El consultorio médico del barrio rural de San Gregorio dará un salto cualitativo con su próxima ampliación y reforma integral, con un proyecto que el Ayuntamiento de Zaragoza acaba de sacar a licitación por un importe de 495.728 euros. La intervención permitirá transformar por completo el edificio anexo al actual centro sanitario, ubicado en la avenida de San Gregorio 14, para convertirlo en un equipamiento moderno, eficiente y capaz de responder a la creciente demanda asistencial del barrio, situado entre Juslibol y Montaña.

El consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, ha destacado que esta actuación busca “mejorar la asistencia a los ciudadanos de San Gregorio” y cubrir necesidades históricas, como la falta de una farmacia en la zona. Por ello, además del nuevo consultorio, el proyecto incorpora un botiquín farmacéutico que permitirá a los vecinos acceder a la medicación sin tener que desplazarse a otros barrios.

La reforma abarcará tanto la rehabilitación energética de la envolvente del edificio, que recibirá aislamiento exterior en fachadas y cubiertas, como la redistribución completa de su interior. El inmueble, construido en 1970 y actualmente compuesto por varias salas en desuso, será reorganizado para permitir una sectorización eficaz en caso de futuras situaciones epidemiológicas. De esta forma, el consultorio podrá diferenciar con claridad la zona de atención primaria habitual de un área destinada al aislamiento y tratamiento de enfermedades altamente infecciosas.

Recreación de cómo será el interior del renovado consultorio de San Gregorio | Foto: Ayuntamiento de Zaragoza

El área sanitaria general contará con un acceso principal desde la plazoleta peatonal del norte, donde también se ubicará la sala de espera. A partir de este vestíbulo se distribuirán las distintas consultas, tanto médica como de enfermería y polivalente, así como los cuartos de limpieza y los pequeños almacenes necesarios para el funcionamiento diario del centro. Esta zona concentrará la atención ordinaria, buscando agilizar el tránsito de pacientes y mejorar su comodidad.

La zona de aislamiento, por su parte, dispondrá de un acceso secundario y una sala de espera propia que permitirá separar flujos de pacientes cuando sea necesario. Incluirá una consulta específica para tratar enfermedades infecciosas, garantizando así la seguridad de usuarios y personal sanitario. La sala polivalente, situada entre ambas áreas, verá reducida ligeramente su superficie, pero continuará funcionando como un espacio flexible para actividades de apoyo y uso comunitario.

UN BOTIQUÍN FARMACEÚTICO Y CUATRO ENTRADAS ACCESIBLES

El proyecto contempla también la creación de un pequeño pero completo botiquín farmacéutico, una reivindicación largamente planteada por los vecinos del barrio, que carece de una farmacia propia. Este espacio incluirá un vestíbulo, un botiquín de dispensación, un almacén y un aseo, y contará con un acceso independiente desde la misma plazoleta que articula el resto de entradas del edificio.

El diseño final del equipamiento prevé además cuatro accesos, todos ellos plenamente accesibles. Serán dos para el consultorio, uno para la sala polivalente y un cuarto destinado al botiquín. Con esta configuración, el edificio ampliado aspira a ser más funcional y cómodo para los usuarios, ofreciendo circuitos diferenciados y una mejor adaptación a cualquier situación sanitaria.